¿Qué es el ánimo de lucro?
El ánimo de lucro es una categoría jurídico-doctrinal que describe la voluntad de obtener un provecho o beneficio con la realización de un acto. No equivale estrictamente a enriquecimiento, ya que puede abarcar cualquier ventaja susceptible de valoración.
Se trata de un elemento delimitador de distintas figuras jurídicas, según el ámbito en el que se manifieste: penal, mercantil o civil.
Así, en la doctrina penal se considera un elemento subjetivo del tipo, mientras que en el ámbito mercantil y civil sirve como criterio de delimitación entre negocios jurídicos con o sin finalidad económica.
¿Dónde se regula?
No existe ningún precepto legal que defina expresamente el ánimo de lucro, pero su presencia se pone de manifiesto en distintos textos normativos, dependiendo del ámbito:
- En el Código Penal, al regular los delitos contra el patrimonio (artículos 234 y siguientes) o contra la propiedad intelectual (artículo 270).
- En la Ley de Propiedad Intelectual y en la Ley de Marcas, al delimitar los derechos de los titulares de la propiedad intelectual e industrial, en los que se basa la represión penal de conductas realizadas con fines de explotación económica.
- En el Código Civil, al regular el contrato de sociedad con ánimo de lucro, en contraposición a otras formas de asociación que no tienen ese objetivo.
- En la Ley 27/1999, de 16 de julio, de Cooperativas y en la Ley 5/2011, de Economía Social, al establecer el carácter no lucrativo de ciertas entidades.
Por tanto, el ánimo de lucro no tiene una definición legal uniforme, sino que su configuración se ha dejado al ámbito interpretativo de la jurisprudencia y la doctrina.
¿En qué ámbitos jurídicos se contempla el concepto de ánimo de lucro?
Se puede distinguir el uso del concepto de ánimo de lucro en relación con tres grandes esferas:
- En el derecho penal, aparece como elemento subjetivo exigido para los delitos patrimoniales y de apropiación, siendo condición necesaria para diferenciar ilícitos penales de ilícitos civiles.
- En el derecho mercantil, se usa como criterio que distingue entre sociedades de capital, orientadas al beneficio económico, y cooperativas o asociaciones, que carecen de dicho ánimo.
- En el derecho civil, se recurre al concepto para calificar la finalidad de contratos y negocios jurídicos, diferenciando actos lucrativos (donación) de actos onerosos, o para determinar la naturaleza de fundaciones y asociaciones.
¿Cuáles son los requisitos del ánimo de lucro en el orden penal?
El concepto de ánimo de lucro ha sido objeto de profundo debate en la doctrina, con el fin de delimitar su concepto y alcance, y poder determinar con exactitud la comisión de una conducta delictiva (cuando se exige este elemento subjetivo).
Actualmente, la doctrina y la jurisprudencia coinciden en que basta la voluntad de obtener un beneficio, directo o indirecto, sin que sea preciso que efectivamente se consiga, ya que lo que se busca es el elemento subjetivo, la intención, no el efectivo aprovechamiento económico que persigue el autor con su conducta.
El Tribunal Supremo ha flexibilizado su interpretación, y entiende que abarca cualquier aprovechamiento, incluso no patrimonial, siempre que el sujeto actúe con conciencia de enriquecerse él o un tercero. Así lo afirma en su sentencia número 749/2022, de 13 de septiembre, en la que entiende que hay ánimo de lucro también cuando lo que se persigue es un beneficio de cualquier tipo, permitiendo así apreciar delito de malversación aunque no se obtenga una ventaja económica.
No obstante, en los delitos contra la propiedad intelectual, la Fiscalía General del Estado ha insistido en que debe tratarse de un lucro de carácter comercial, excluyendo ventajas meramente personales.
¿Qué consecuencias tiene la existencia de ánimo de lucro en el orden penal?
La concurrencia de ánimo de lucro marca la diferencia entre haber incurrido en una conducta punible o no, según el delito, ya que el ánimo de lucro es un elemento necesario del tipo penal.
Además, convierte la conducta en dolosa, al poner de manifiesto una intención deliberada de obtener provecho.
Se erige por tanto en elemento diferenciador entre infracciones civiles y delitos patrimoniales, justificando la intervención del derecho penal.
En la práctica, su apreciación permite la aplicación de tipos agravados o básicos que exigen este requisito y fundamenta la imposición de penas de prisión y multa.
¿Cuáles son los requisitos del ánimo de lucro en los ámbitos civil y mercantil?
En el ámbito civil, el ánimo de lucro se vincula a la finalidad de enriquecimiento patrimonial en contratos y negocios, distinguiendo entre actos conmutativos u onerosos y gratuitos.
En el ámbito mercantil, funciona como presupuesto para definir la naturaleza de las sociedades: mientras que las sociedades de capital tienen por fin la obtención de beneficios para repartir entre socios, las cooperativas, fundaciones y asociaciones carecen de ánimo de lucro, destinando sus excedentes a fines sociales o colectivos.