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Buscar abogado penalista¿Qué es la imprudencia punible?
La imprudencia punible es la conducta descuidada o negligente del sujeto que, pudiendo prever y evitar un resultado lesivo, actúa infringiendo el deber de cuidado impuesto por las normas jurídicas y sociales. No hay intención de causar el daño, pero sí una falta de atención o de previsión que produce un resultado típico.
Se caracteriza por una acción u omisión voluntaria pero no maliciosa (dolosa), que genera un peligro jurídicamente desaprobado y culmina en la lesión o puesta en peligro de un bien protegido, como la vida, la integridad física o la seguridad colectiva.
El Derecho siempre exige que actuemos como ciudadanos diligentes y que empleemos nuestros cinco sentidos en no infringir ninguna norma.
Ahora, cuando no cumplimos con la norma de una manera flagrante debido a no actuar con dicha diligencia, podemos vernos envueltos en un hecho imprudente que sea castigado con pena de multa o incluso prisión. No hay que confundir este concepto con el dolo, ya que la imprudencia radica, precisamente, en la falta de intencionalidad de cometer el hecho.
Arturo González Pascual, abogado especialista en derecho penal
¿Dónde está regulada?
El artículo 12 del Código Penal establece que las acciones u omisiones imprudentes solo se castigan cuando la ley lo disponga expresamente, instaurando un sistema de numerus clausus.
Las acciones u omisiones imprudentes sólo se castigarán cuando expresamente lo disponga la Ley.
A partir de esa disposición general, la imprudencia aparece regulada en múltiples tipos penales concretos (por ejemplo, los artículos 152 y siguientes en materia de homicidio y lesiones).
¿Cuándo se castiga penalmente la imprudencia?
El sistema actual solo sanciona la imprudencia cuando está expresamente prevista en la ley penal. Así, no toda falta de diligencia tiene relevancia penal, sino únicamente aquella que el legislador considera merecedora de reproche jurídico.
Este modelo difiere del antiguo Código Penal de 1973, que contemplaba de forma general la posibilidad de comisión de los delitos de forma imprudente. Desde la reforma de 1995, solo son punibles las conductas culposas incluidas en tipos específicos, como el homicidio o las lesiones por imprudencia.
¿Qué tipos de imprudencia contempla el Código Penal?
El Código Penal distingue entre imprudencia grave y menos grave, y dentro de ellas puede existir imprudencia profesional.
- La imprudencia grave implica la omisión de las más elementales normas de precaución, con un riesgo evidente y evitable.
- La imprudencia menos grave se caracteriza por un grado menor de descuido, en el que el comportamiento se aleja de la diligencia ordinaria exigible pero no alcanza la temeridad de la anterior.
La calificación depende de la entidad de la infracción del deber de cuidado y del grado de previsibilidad y evitabilidad del resultado, conforme a criterios jurisprudenciales consolidados.
¿Es punible la imprudencia leve?
En cuanto a la imprudencia leve, dejó de ser punible penalmente con la reforma del Código Penal de 2015 (Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo), en la que se suprimieron las faltas penales, y por tanto la imprudencia leve.
No obstante, los hechos que antes constituían imprudencia leve pueden tener relevancia civil o administrativa:
- En el ámbito civil, pueden generar responsabilidad extracontractual conforme al artículo 1902 del Código Civil, debiendo el autor indemnizar los daños causados.
- En el ámbito administrativo, la conducta puede dar lugar a sanciones disciplinarias o administrativas, aunque no a penas privativas de libertad ni de derechos.
¿En qué consiste la imprudencia profesional?
La imprudencia profesional aparece cuando la conducta negligente se desarrolla en el ejercicio de una profesión u oficio y supone la vulneración de la lex artis o de las normas propias de la actividad.
La lex artis fija un estándar de "buena práctica" que establece el patrón de actuación que un profesional debería seguir en una situación determinada, basándose en los conocimientos y habilidades aceptados por la comunidad profesional en un momento dado. Se trata de un conjunto de reglas científicas, técnicas y éticas que rigen el ejercicio de una profesión, especialmente en medicina.
Por tanto, en el ejercicio de la profesión se exige un nivel de diligencia superior al del ciudadano medio, acorde con los conocimientos técnicos del profesional. No se exige infalibilidad, sino la diligencia y el conocimiento adecuados a la situación concreta.
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Buscar abogado penalista¿Qué elementos deben concurrir en la imprudencia punible?
De acuerdo con la jurisprudencia del Tribunal Supremo, para apreciar la existencia de imprudencia penal es necesario que concurran una serie de elementos objetivos y subjetivos que integran la conducta típica culposa.
Acción u omisión del sujeto activo
Debe existir una acción u omisión voluntaria que, desde su inicio, entrañe un peligro potencial para un bien jurídico, y que sea mínimamente previsible. De no ser así, el hecho obedecería a fuerza mayor o caso fortuito, que excluyen la responsabilidad penal.
Resultado lesivo o puesta en peligro
La imprudencia exige que el comportamiento cause un resultado o ponga en riesgo un bien jurídico concreto, como la vida o la integridad física.
Si el tipo penal no requiere resultado, se tratará de un delito de peligro, como ocurre con los delitos contra el medio ambiente del artículo 325 del Código Penal, donde se castiga la mera conducta que cause o pueda causar daños sustanciales, también por imprudencia (artículo 331), pero no se exige que estos se produzcan.
Relación de causalidad
Debe existir nexo causal entre la conducta y el resultado, determinado conforme a la teoría de la imputación objetiva: el resultado ha de ser expresión del riesgo creado y del fin de protección de la norma vulnerada.
La jurisprudencia no exige que la conducta imprudente sea el único factor que intervenga en la producción del resultado lesivo (en los delitos de resultado), sino que contribuya a aumentar el riesgo de forma significativa, aunque concurran otros factores necesarios para que el daño se produzca.
Actuación descuidada o negligente del sujeto
En la imprudencia punible, el sujeto previó o debió prever el resultado y, aun sin desearlo ni buscarlo, decidió actuar, mostrando una falta de atención o una valoración errónea del riesgo. Esta actitud es la base de la culpabilidad imprudente y distingue la imprudencia de la fuerza mayor.
Vulneración de un deber objetivo de cuidado
Este elemento, de carácter normativo, se ha consolidado con el paso de los años como un requisito esencial para apreciar la concurrencia de imprudencia punible.
Consiste en infringir las reglas de diligencia exigibles según las normas sociales o reglamentarias, o según el estándar de la persona prudente.
Con ello, la imprudencia se configura como una infracción de un deber objetivo y no como un elemento psicológico, en el que solo se tendría en cuenta la percepción subjetiva del peligro por parte del sujeto y la previsión personal del resultado lesivo.
¿La culpa consciente es también imprudencia punible?
La culpa consciente se sitúa en el límite entre el dolo eventual y la imprudencia. Se produce cuando el autor se representa el resultado como posible, pero confía sinceramente en poder evitarlo.
A diferencia del dolo eventual, en el que el sujeto acepta o se conforma con el resultado, y actúa igualmente, en la culpa consciente el agente lo rechaza, y actúa porque está convencido de que no se producirá, ya que, de verlo de otro modo, no actuaría.
Por tanto, la culpa consciente es una forma de imprudencia punible, pues el resultado no es querido, aunque sí previsible.
¿Cuál es la pena prevista para el delito imprudente?
Las penas atribuibles al delito imprudente varían según el delito concreto cometido, y están fijadas en el propio tipo penal de que se trate.
Por ejemplo, el homicidio por imprudencia grave se castiga con prisión de 1 a 4 años, mientras que el cometido por imprudencia menos grave se sanciona con multa de 3 a 18 meses. Cuando concurren circunstancias agravadas, como la muerte de varias personas o la notoria gravedad del hecho, la pena puede alcanzar de 4 a 9 años, conforme al artículo 142 bis del Código Penal.
¿Existe el delito imprudente en grado de tentativa?
La tentativa requiere intención de delinquir, lo que es incompatible con la imprudencia, donde falta el propósito de causar el resultado.
Además, por regla general, los delitos imprudentes exigen la producción de un resultado para su consumación. Por ello, no cabe hablar de tentativa de delito imprudente, aunque puede apreciarse responsabilidad por otros resultados producidos.
Por ejemplo, esto ocurre cuando un homicidio imprudente no se consuma, pero sí se llegan a producir lesiones como resultado de la conducta imprudente, en cuyo caso se castiga por delito imprudente de lesiones consumado.
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