Contrato de arras

El contrato de arras es definido por la Notaria 19 de Bogotá como: “una especie de garantía que las partes acuerdan y, generalmente, consiste en la entrega de dinero, bien sea para confirmar un contrato, o bien como parte de indemnización para poder desistir del mismo”.

Este contrato no es de obligatorio uso, pero sí es una forma de asegurar la compra. Esto es de utilidad para las dos partes involucradas en el proceso de compra y venta, les permite ahorrar tiempo al eliminar futuros problemas con la transacción.

Aspectos legales sobre las arras

Las arras no cuentan con un valor determinado, por lo que puede variar según lo pacten los involucrados en la transacción del bien. Se recomienda que el valor mínimo del contrato sea del 10% de la totalidad del precio del inmueble o el bien que se esté negociando.

Dentro del Código Civil colombiano se hace referencia a la arras en tres artículos. Se menciona el derecho de retractación en dos de estos:

  • Artículo 1859. Arras de retractación. Aquí se habla de la situación en la que el comprador o quien realiza la venta desistan del negocio por el que ya se había dado las arras. En dicha situación se regula que cualquiera de las dos partes involucradas puede retractarse “el que ha dado las arras, perdiéndolas, y el que las ha recibido, restituyéndolas dobladas”.
  • Artículo 1979. Derecho de retracto y existencia de arras. En este artículo se mencionan las arras en el proceso de arrendamiento. El artículo dice que: “Si se pactare que el arrendamiento no se repute perfecto mientras no se firme escritura, podrá cualquiera de las partes arrepentirse hasta que así se haga o hasta que se haya procedido a la entrega de la cosa arrendada; si intervienen arras, se seguirán bajo este respecto las mismas reglas que en el contrato de compraventa”.

El último contrato que se menciona en el Código Civil dentro de su artículo 1861 tiene que ver con arras confirmatorias. En este precepto se menciona que estas se realizan como prueba de que un contrato va a celebrarse y el comprador debe dar una cantidad de dinero. Cuando el contrato se lleve a cabo, ese porcentaje entregado se descuenta del precio total del bien.

Otros tipos de arras

Existen algunos otros tipos de arras que se manejan dentro de las leyes colombianas. Se pueden distinguir los penitenciales, en los que cualquiera puede desistir de lo pactado, pero el comprador pierde el valor entregado y el vendedor debe pagar el doble si es el que finaliza el contrato. Otra de las clases son los penales, en los que no se descuenta su valor del precio final. El valor pagado funciona como una cláusula penal.

En cualquier contrato de arras el porcentaje puede ser pagado tanto por el comprador como por el vendedor. Esto depende del acuerdo que se realice entre ambos y de las condiciones del intercambio. Este acuerdo se firma dentro de la promesa de compraventa y lo ideal es que se redacten en las cláusulas del contrato. Allí debe especificarse el porcentaje y el tipo de arras, así como las consecuencias que trae el incumplimiento por cada una de las partes.