Condición resolutoria

La condición resolutoria es una cláusula contractual que establece que un contrato puede resolverse o extinguirse automáticamente en caso de que se produzca un evento específico o se incumpla una condición previamente establecida. En otras palabras, la condición resolutoria actúa como una condición suspensiva que, si se cumple, da lugar a la terminación automática del contrato.

¿Qué es la condición resolutoria?

La condición resolutoria está vinculada a un evento específico que, una vez ocurrido, da lugar a la resolución del contrato. Este evento puede variar según el tipo de contrato y las disposiciones acordadas entre las partes. Cuando se cumple la condición resolutoria, la terminación del contrato ocurre de manera automática, sin necesidad de que ninguna de las partes tome medidas adicionales.

Un ejemplo común de condición resolutoria se encuentra en los contratos de arrendamiento. En estos contratos, una condición resolutoria podría ser el impago del alquiler. Si el arrendatario no paga el alquiler según lo acordado, la condición resolutoria se activa y el arrendador puede dar por terminado automáticamente el contrato.

La inclusión de una condición resolutoria en un contrato puede servir como mecanismo de protección para una de las partes. Por ejemplo, podría proteger al arrendador en caso de incumplimiento por parte del arrendatario, o viceversa, dependiendo de cómo esté redactada la cláusula.

Condición resolutoria en Chile

En Chile, la condición resolutoria se define como un «suceso futuro e incierto cuyo acaecimiento implica la extinción de la obligación».

En la legislación chilena esta condición puede revestir tres modalidades: condición resolutoria ordinaria, condición resolutoria tácita y pacto comisorio.

Condición resolutoria ordinaria

Es el hecho futuro e incierto que no consiste en el incumplimiento de una obligación y cuyo acaecimiento tiene como consecuencia la extinción de un derecho y su obligación correlativa.

Se encuentra regulada en las disposiciones del Título VI, De las obligaciones condicionales y modales, del libro IV del Código Civil, y su efecto se produce de pleno derecho. Ejemplo: te arriendo mi casa y me la regresas cuando yo vuelva del extranjero.

Condición resolutoria tácita

Consiste en el incumplimiento de la obligación contraída por una de las partes de un contrato bilateral, y su consecuencia es el derecho alternativo que surge para la parte afectada de solicitar la resolución del contrato o su ejecución forzada, con indemnización de perjuicios. Es denominada así porque se entiende incorporada en todo contrato bilateral sin necesidad de una mención expresa de las partes.

Se encuentra contenida en el artículo 1489 del Código Civil, también entre las normas relativas a las obligaciones condicionales y modales, pero en el caso de esta condición, para que tenga lugar el efecto resolutorio se requiere de una sentencia judicial que declare resuelto el contrato.

Ejemplo: si el arrendatario no paga el precio, el arrendador puede pedir la resolución o término del contrato, por haberse cumplido la condición resolutoria tácita.

Pacto comisorio

Es la estipulación por medio de la cual las partes de un contrato convienen expresamente que este se resolverá si una de ellas no cumple con sus obligaciones. 

Se encuentra regulado en los artículos 1877 a 1880 del Código Civil a propósito del contrato de compraventa, concretamente respecto del incumplimiento de la obligación de pagar el precio.

Ejemplo: en el mismo contrato de compraventa, las partes dejan constancia que, si el comprador no paga el precio, la otra parte podrá pedir la resolución del contrato.