Arrendatario

El arrendatario es la parte que recibe el derecho de uso y goce de un bien inmueble o mueble de otra persona o entidad, llamada «arrendador». El arrendatario es también conocido como «inquilino». Este derecho se establece a través de un contrato de arrendamiento, en el cual se detallan las condiciones y términos del arrendamiento, incluyendo la duración de éste, el importe del alquiler, y otras cláusulas relevantes.

El arrendatario tiene la obligación de realizar los pagos de alquiler de acuerdo con lo establecido en el contrato y de utilizar la propiedad de manera adecuada, según las condiciones acordadas.

Además, tiene ciertos derechos legales, como el de disfrutar del uso pacífico de la propiedad durante el período del arrendamiento y recibir la propiedad en condiciones habitables. De la misma forma, en caso de que surjan problemas con la propiedad o incumplimientos por parte del arrendador, puede tomar acciones correctivas o buscar compensación según la ley y los términos del contrato.

Arrendatario en Chile

En Chile, el arrendatario es la persona natural o jurídica que recibe el derecho de uso y goce de un bien o cosa de otra persona o entidad, el arrendador. Este derecho se establece mediante un contrato de arrendamiento, también conocido como contrato de arriendo, en el cual se especifican las condiciones y términos del acuerdo, como la duración del arrendamiento, el importe o cuota del arriendo, y otras cláusulas relevantes.

La figura del arrendatario se desprende del artículo 1915 del Código Civil chileno, que señala que “el arrendamiento es un contrato en que las dos partes se obligan recíprocamente, la una a conceder el goce de una cosa (arrendador), o a ejecutar una obra o prestar un servicio, y la otra a pagar por este goce (arrendatario), obra o servicio un precio determinado”.

La legislación chilena contempla una serie de normas asociadas al arrendamiento. Entre ellas, la Ley 18.801 sobre arriendo de predios urbanos o la Ley 21.461 que establece medidas precautorias de restitución anticipada de inmuebles y un procedimiento monitorio de cobro de rentas de arrendamiento.

Derechos y obligaciones del arrendatario

La ley establece que hay ciertos derechos y obligaciones que debe cumplir un arrendatario al momento de firmar un contrato de arriendo, como también los hay para el arrendador.

Derechos del arrendatario

  • Usar y gozar del bien arrendado.
  • Exigir al arrendador que mantenga el bien en las condiciones aptas y necesarias para el fin pactado en el contrato.
  • Exigir que el arrendador realice todas las reparaciones necesarias, a excepción de las locativas, que corren por parte del arrendatario. Es decir, aquellos arreglos que se realizan con el fin de que la propiedad se conserve en las mejores condiciones, sin afectar su estructura o distribución. Por ejemplo, limpiar alfombras, cambiar ampolletas, pintar las paredes, reponer enchufes o vidrios, etc.
  • Exigir una indemnización si el propietario debe hacer una reparación impostergable (no locativa) al bien.
  • Exigir al arrendador que le libere de toda turbación o embarazo en el goce del bien arrendado, ocasionado por un tercero.
  • Pedir al Tribunal que lo autorice para retener bienes del arrendador, cuando este tenga indemnizaciones pendientes con él.
  • Pedir el término anticipado del contrato si el arrendador no cumple con sus obligaciones.
  • Pedir al arrendador que le otorgue los recibos en los que conste el pago de la renta.
  • Pedir al arrendador la devolución del dinero por concepto de garantía, solo si ese dinero no se invirtió en reparaciones locativas.
  • Subarrendar, cuando el arrendatario esté premunido de esta facultad.

Obligaciones del arrendatario

  • Pagar la renta convenida en el contrato.
  • Usar el bien según los términos o espíritu del contrato.
  • Mantener la propiedad arrendada en buen estado.
  • Realizar las reparaciones locativas.
  • Permitir que el arrendador inspeccione (o visite) el bien arrendado (esta inspección debe ser informada y acordada previamente entre ambas partes).
  • Restituir la cosa al final del arrendamiento (desocupar y dejar en las mismas condiciones que se entregó).
  • Responder no solo por su propia culpa, sino la de su familia, huéspedes y dependientes.