Sucesión procesal

La sucesión procesal es aquella en la que un individuo que no se encontraba haciendo las veces de demandado o demandante, debido a una causa de transmisión de los derechos de otro, entra a tener alguno de esos dos roles.

Sucesión procesal en el Código General del Proceso

Dentro del Código General del Proceso se encuentra el artículo 68 que menciona la sucesión procesal. Este apartado se inicia con:

“Fallecido un litigante o declarado ausente o en interdicción, el proceso continuará con el cónyuge, el albacea con tenencia de bienes, los herederos o el correspondiente curador.

Si en el curso del proceso sobreviene la extinción, fusión o escisión de alguna persona jurídica que figure como parte, los sucesores en el derecho debatido podrán comparecer para que se les reconozca tal carácter. En todo caso, la sentencia producirá efectos respecto de ellos, aunque no concurran”.

La persona que adquiere cualquier título sobre la cosa o el derecho litigioso puede actuar como el litisconsorte de la persona que era titular anteriormente. Además, puede sustituir a este en el proceso que se desarrolle, para esto es necesario que la otra parte se encuentre de acuerdo con esto y lo exprese.

Sucesión procesal por muerte y otras características

En caso de que el demandado o la persona demandante fallezca, el proceso judicial no finaliza. Para continuar se requiere que el heredero o el sucesor legal sea quien continúe con la demanda o el proceso que se esté llevando a cabo.

La persona que sucede va a depender de la situación particular, puede darse que sea el cónyuge de la persona fallecida, otro familiar o algún representante que se origine mediante la sucesión procesal.

El juez que lleva el proceso en el que se encontraba la persona que fallece no puede declarar por sí mismo la figura de la sucesión. Es necesario que la persona que se encuentre interesada en esto lo solicite. 

Para la solicitud se requieren los documentos que acrediten los diversos hechos y que permitan aplicar este tipo de sucesión. La Corte Suprema de Justicia ha mencionado que se requiere como mínimo el registro civil de defunción del difunto.

Por ejemplo, si el demandante fallece, su esposa debe llevar el registro de defunción y además contar con el acta de matrimonio para acreditar que sí es su esposa y que puede tomar su lugar dentro del proceso que se desarrolla. Este mismo proceso se puede llevar a cabo si la persona que fallece es el demandado.

Sin sucesión procesal

También debe tener en cuenta el artículo 159 del Código General del Proceso, en el que se habla de las causas de interrupción de un proceso. Este puede ser interrumpido por una enfermedad grave, la muerte o la privación de libertad de una de las partes vinculadas al proceso.

En la práctica, todo esto puede afectar la sucesión procesal si no hay un sucesor legal de esta persona o un apoderado que pueda tomar su lugar. También puede verse interrumpida dicha sucesión si la otra parte involucrada no acepta que este individuo tome el lugar del fallecido.