Apoderado

El apoderado es una persona que hace las veces de representante de otra y tiene los poderes necesarios para actuar en su nombre en determinadas situaciones o procesos.

Esta figura es muy útil para personas que viven en el extranjero o en ciudades distantes y quieren realizar una inversión u otro tipo de proceso en otro lugar. El apoderado puede dar un cierre a los negocios y procesos que se lleven a cabo sin necesidad de que la persona se encuentre en ese mismo sitio.

La persona que hace las veces de apoderado no es el dueño de la propiedad, el negocio o el proceso que se desarrolla. Solo puede realizar las tareas autorizadas de representante de la persona que sí figura como dueño o responsable de un negocio.

Así, el apoderado solo puede actuar conforme a las funciones que le fueron dadas y según lo que decida la persona. Algunas de las funciones que puede cumplir dentro de este rol son la de tramitar documentos y firmarlos. Puede firmar promesas de compraventa, escrituras, vinculaciones a fiduciarias, entre otros. Además, puede responsabilizarse por el pago, la solicitud de información personal, de índole financiera y otra serie de solicitudes.

Para tramitar el poder del apoderado se debe autentificar el documento en una notaría o en el consulado de Colombia si se encuentra en el exterior. Existen algunos poderes para trámites específicos que requieren un poder especial según la entidad ante la que deba presentarse.

Facultades del apoderado en el Código del Proceso

El poder tiene la capacidad de abarcar varios ámbitos jurídicos de una persona, por esto es vital que se delimite de manera precisa, según las necesidades particulares. Allí deben especificarse las capacidades que se le dan al apoderado para sustituirlo cuando se requiera.

Solo puede existir un apoderado, en caso de que se le otorgue poder a varias personas, solo se toma al primero como el principal. Existe la figura de apoderado dentro de los procesos jurídicos y esto se encuentra determinado en el Código General del Proceso en su artículo 77.

En el mencionado art. 77 se establecen las facultades que tiene el apoderado dentro de un proceso: “Salvo estipulación en contrario, el poder para litigar se entiende conferido para solicitar medidas cautelares extraprocesales, pruebas extraprocesales y demás actos preparatorios del proceso, adelantar todo el trámite de este, solicitar medidas cautelares, interponer recursos ordinarios, de casación y de anulación y realizar las actuaciones posteriores que sean consecuencia de la sentencia y se cumplan en el mismo expediente, y cobrar ejecutivamente las condenas impuestas en aquella”.

En este caso, la persona que figura como apoderado puede formular las pretensiones que le parezcan necesarias con el fin de beneficiar al poderdante. Además, el apoderado será quien reciba la notificación del auto de admisión, ya sea del mandamiento ejecutivo o de la demanda, del juramento estimatorio y puede confesar de manera espontánea.

Por el contrario, el apoderado no puede ejercer actos que estén reservados por la ley, ni disponer del derecho en litigio, a menos que la persona le haya autorizado expresamente su facultad para esto.