Enajenación de bienes

La enajenación de bienes se entiende como un acto jurídico en el que se hace la transferencia de un bien que se posee. La entrega de este bien puede hacerse de manera gratuita o no, según lo que se establezca.

Se debe tener en cuenta que en algunos casos esta puede tener algunas obligaciones o el pago de tributos. Esto depende de la forma en la que se haga la transferencia y el tipo de bien.

Al enajenar un bien, esto debe registrarse para establecer la relación jurídica y que no existan inconvenientes a futuro. Cabe resaltar que este acto no es lo mismo que lo que se conoce como una transferencia.

Las diferentes formas de enajenación

Existen cuatro formas de realizar este proceso. Las dos primeras son determinadas por la gratuidad o pago que debe efectuarse, las otras dos maneras tienen que ver con la voluntad al efectuar la enajenación.

  • A título gratuito. Al hacer uso de este acto jurídico no se recibe ningún tipo de pago. Aquí no se busca una ganancia de tipo patrimonial, por los que no se da ningún beneficio de origen económico. Algunos casos de este tipo de enajenación se dan en las donaciones o las herencias.
  • A título oneroso. La persona propietaria del bien recibe a cambio dinero. Esta enajenación de bienes se da en los procesos de compraventa, subastas o permutas.
  • Obligatoria. Esta es ordenada por algún juez y puede darse en los procesos de subastas públicas o en los remates debido a deudas.
  • Voluntaria. En esta clase de proceso, el propietario decide por su voluntad iniciarlo.

Sin importar el tipo de enajenación que se lleve a cabo, debe registrarse. De esta forma se puede tener derechos y deberes que tienen que ver con esta relación.

Para las personas físicas, las diversas obligaciones que se generan se llaman Régimen de enajenación. Aquí están englobados todos los pagos por impuestos que se deben realizar debido al aumento en el patrimonio.

¿Qué impedimentos existen para llevar a cabo el proceso?

Las limitaciones que puedan existir para ejecutar la enajenación tienen efecto en las de tipo voluntario. Se producen por alguna condición en la que no se permite la disposición total de un bien propio. Pueden ser absolutas, en las que se impide cualquier proceso de este tipo, y las relativas, que tienen unas limitaciones definidas. Algunos de los casos más usuales son:

  • Bienes gananciales. Cuando existe una sociedad de tipo conyugal, pueden existir limitaciones para que uno de los dos disponga de los bienes. Es usual que requieran de la autorización del cónyuge.
  • Bienes cuya propiedad pertenece a los hijos.
  • Presunción del fallecimiento. Si aún no se ha declarado formalmente el fallecimiento de la persona propietaria, los herederos no tienen aún el derecho de disponer de sus bienes.

Además, se deben tener en cuenta las leyes que tengan que ver con el tipo de propiedad que va a enajenarse. Por ejemplo, en el artículo 2 que se encuentra en la Ley 66 de 1968 y que se modificó gracias al artículo 1 del Decreto Nacional 2610 de 1979, se menciona la enajenación de inmuebles bajo cinco puntos que la definen.

Entre estos se encuentran “la transferencia del dominio a título oneroso de las unidades resultantes de toda la división material de predios” y “la transferencia del dominio a título oneroso de viviendas en unidades independientes o sometidas al régimen de propiedad horizontal”, entre otras.