Acto jurídico

El acto jurídico es esa acción que se emprende de manera libre y con la voluntad consciente, se hace con el fin de generar vínculos jurídicos y que puedan ser modificados, creados o finalizados ciertos derechos.

Para que el acto jurídico exista realmente, la acción debe ser externa y jurídicamente activa. No es válida sólo la intención para que se pueda tomar como una acción de este tipo.

¿Cuáles son las características de un acto jurídico?

Existen una serie de características que determinan lo que puede considerarse un acto jurídico y lo que no. Entre estas se encuentran:

  • Voluntad. El acto jurídico tiene como base el expresar una voluntad, no solo requiere de una voluntad interna, sino que esta debe ser exteriorizada. Esta puede expresarse por escrito, de manera oral o mediante el actuar de hechos materiales. Para que sea válida no puede tener vicios que pueden invalidarla, por ejemplo, el dolo o la violencia.
  • Objeto. Siempre debe darse con la existencia de un objeto a perseguir, un propósito determinado y que sea específico. Este debe ser lícito para que pueda darse su validez.
  • Capacidad. Está basada en la aptitud legal que tiene un individuo a la hora de ejercer o adquirir los derechos sin necesidad de otros.
  • Causa lícita. Con la existencia de esta causa se puede partir para que el efecto se genere.
  • Solemnidades. El acto jurídico debe estar regido por lo que exige la ley. Deben establecerse sanciones por su incumplimiento.

Clasificaciones del acto jurídico

Existen varias clasificaciones de acuerdo a los elementos que se tengan en cuenta:

  • Formal e informal. Aquí se tiene en cuenta si se vincula a las formalidades que requiere la ley o no está ligado a estas.
  • Colectivos e individuales. Dependiendo de cuántas personas intervengan en el acto.
  • Negativos y positivos. Pueden tener que ver con la inactividad de un individuo o con un cambio en cuanto a la vida social.
  • Debidos y libres. Por cumplimiento del deber o por voluntad propia de los individuos.
  • Efecto material o comunicación social. Si tienen influencia sobre algún objeto exterior o están enfocados en otras personas.
  • Onerosos o gratuitos. Pueden existir obligaciones de tipo recíproco o pueden ser relevantes sólo para una persona.

Algunos ejemplos de este tipo de actos pueden ser: el pagar alguna deuda que se tenía, alquilar una propiedad o un terreno para emplearla en producción o la firma de una hipoteca.

Es importante destacar que los actos jurídicos también pueden clasificarse en estos actos de por sí, cuyos efectos se producen ex lege, y en negocios jurídicos, en los que se producen ex voluntate.

Es importante diferenciar respecto a estos términos:

  1. Hecho, no produce efectos relevantes para el derecho.
  2. Hecho jurídico, tiene efectos jurídicos
  3. El negocio jurídico, sus efectos se producen por la voluntad que tiene la persona de producirlos.

Dentro del Código Civil en Colombia se encuentran artículos como el 1501 y el 1502, en donde se habla de contratos como actos jurídicos que cuentan con elementos generales, comunes y esenciales. Los elementos comunes son necesarios para la validez del efecto producido.