Pensión no contributiva

Una pensión no contributiva es una prestación económica a la que tienen derecho las personas que se encuentran en una situación de necesidad económica si tienen una invalidez o si no han cotizado a la Seguridad Social el mínimo de años legalmente exigidos.

Por lo tanto, este tipo de pensiones no contributivas tienen el objetivo de garantizar unos ingresos mínimos y proporcionar asistencia médica y farmacéutica gratuita. Se dirigen principalmente a dos colectivos:

  1. Invalidez: personas con una discapacidad igual o superior al 65% que tengan entre 18 y 65 años de edad.
  2. Jubilación: personas mayores de 65 años que no hayan cotizado lo suficiente.

Requisitos para obtener una pensión no contributiva

En primer lugar, el requisitos básico y general es carecer de ingresos suficientes, es decir, para 2018 supone tener unos ingresos anuales menores a 5.178,60 €. Además de este requisito fundamental, se exigen otra serie de condiciones según la causa por la que se solicita la pensión no contributiva.

Por un lado, para los supuestos de invalidez se exige:

  • Tener residencia legal en España o ser ciudadano español.
  • Haber residido en España durante al menos 5 años (dos deben ser los anteriores a la solicitud de la pensión).
  • Discapacidad reconocida del 65% o más.
  • Edad entre 18 y 65 años.

Por otro lado, para los casos de jubilación en los que no se haya cumplido con el mínimo de años cotizados que se exigen, los requisitos son los siguientes:

  • Tener más de 65 años de edad.
  • Residencia en España de al menos 10 años comprendidos entre las edades de 16 a 65 años (dos de ellos tienen que ser obligatoriamente anteriores a la fecha de solicitud de la pensión).

Cuantía de las pensiones no contributivas

El importe de la prestación se establece en función de las condiciones concretas del solicitante (renta personal, convivencia con otros familiares que sean también beneficiarios, etc.) cumpliendo siempre con unos valores mínimos y máximos. Además, existen una serie de complementos económicos a estas pensiones en función de la situación de cada persona (por ejemplo por carecer de vivienda en propiedad).

La pensión se abona en 14 pagas y en algunas ocasiones es compatible con los ingresos de una actividad laboral. No obstante, la pensión no contributiva de jubilación no será compatible con otros ingresos por ejemplo con la pensión no contributiva de invalidez, con pensiones asistenciales o con la condición de causante de la prestación por hijo a cargo minusválido.

Por último, hay que decir que las pensiones no contributivas son gestionadas por los órganos competentes de cada Comunidad Autónoma.