¿Qué es un notario?
Un notario, en el sistema legal argentino, es un profesional del derecho que tiene la función de garantizar la autenticidad y seguridad jurídica en actos y contratos. Es un escribano público que actúa como intermediario imparcial, dando fe de los hechos, actos, y documentos que se realizan ante su presencia.
Su intervención asegura que las partes cumplan con los requisitos legales, protegiendo así sus derechos y previniendo conflictos futuros.
El notario, o escribano, tiene un rol crucial en actividades como la compraventa de inmuebles, la constitución de sociedades, la autenticación de firmas, la elaboración de testamentos, y otros actos que requieren formalización legal. Su tarea no es solo técnica, sino también de confianza, ya que su sello y firma otorgan validez probatoria en el ámbito judicial y extrajudicial.
¿Dónde se regula el rol del notario en Argentina?
La regulación de la función notarial en Argentina está principalmente establecida en:
- Ley Orgánica del Notariado (Ley 12.990): define las funciones, deberes y atribuciones del notario.
- Códigos de Procedimientos Civiles y Comerciales: en relación a la validez de los actos y documentos notariales.
- Códigos provinciales y reglamentaciones locales: cada provincia tiene su propio Colegio de Escribanos y regulaciones específicas, ya que el ejercicio de la función notarial está descentralizado en el país.
- Código Civil y Comercial de la Nación: en actos jurídicos como contratos, testamentos, donaciones, y otros en los que el notario interviene como fedatario.
A los efectos de esta Ley sólo es Notario quien conforme a sus prescripciones se desempeñe como titular, suplente o adscripto de un Registro Notarial de la Provincia.
Artículo 1 de la Ley Orgánica del Notariado de Argentina
Por ejemplo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, los notarios se rigen también por las disposiciones del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, que regula su matrícula y supervisa el cumplimiento ético de sus funciones.
¿Qué funciones tiene un notario?
Entre las principales funciones del notario en Argentina, se destacan:
- Dar fe pública: es su principal atribución. Implica certificar que los hechos o actos ocurren de la manera en que se declaran, confiriendo validez y autenticidad.
- Redactar escrituras públicas: en actos de alta relevancia, como la compraventa de inmuebles, hipotecas, o la constitución de derechos reales.
- Autenticar documentos: certificar firmas, copias, y otros elementos que requieran respaldo legal.
- Conservar protocolos notariales: los documentos originales de escrituras públicas quedan bajo custodia del notario, como parte de un registro oficial que debe mantenerse en orden y protegido.
- Asesorar legalmente: aunque no ejerce como abogado litigante, el notario orienta a las partes sobre los aspectos legales de los actos que intervienen.
Preguntas frecuentes sobre el notario
¿Es obligatorio recurrir a un notario en ciertos actos legales?
Sí. Algunos actos jurídicos, como la compraventa de inmuebles, la constitución de sociedades, o la redacción de un testamento, requieren necesariamente la intervención de un notario. Esto se debe a que su rol garantiza que estos actos cumplan con las formalidades exigidas por la ley.
¿Cuál es la diferencia entre un abogado y un notario?
Aunque ambos son profesionales del derecho, el notario tiene una función específica como fedatario público. Su rol es más preventivo que litigante, asegurando la validez de los actos jurídicos. Por otro lado, el abogado se dedica principalmente a la defensa de los intereses de sus clientes, ya sea en juicios o asesoramiento legal.
¿Cómo se elige un notario en Argentina?
Los interesados pueden seleccionar al notario de su preferencia, siempre que esté matriculado en el Colegio de Escribanos correspondiente a la jurisdicción donde se realizará el acto. Es importante verificar que el profesional esté habilitado para ejercer.
¿Qué costos implica recurrir a un notario?
El costo de los servicios notariales puede incluir honorarios, gastos administrativos y tributos (como sellos e impuestos provinciales). Los aranceles están regulados y varían según la provincia y el tipo de acto que se realice.
Los honorarios devengados por cada acto serán distribuidos, de acuerdo a lo que establezca el Reglamento Notarial, previa deducción del porcentaje que retendrá el Colegio en concepto de gastos de administración del sistema.
Artículo 167 de la Ley Orgánica del Notariado de Argentina
¿Un notario puede negarse a intervenir en un acto?
Sí, el notario puede negarse si detecta que el acto es contrario a la ley o si las partes no cumplen con los requisitos necesarios, como la presentación de documentación adecuada.
La prestación del Servicio Público Notarial es inexcusable toda vez que medie requerimiento de parte. Sólo podrá rehusarse en los siguientes casos:
a) Existencia de impedimentos legales, físicos o éticos.
b) Falta de conocimiento personal del requirente, salvo que su identidad se acredite en la forma prevista por el artículo 1202 del Código Civil.
c) Dudas razonables respecto del estado mental del requirente o de su libertad de violición.
d) Atención de tareas de igual o mayor urgencia.
e) Intempestividad del requerimiento.
f) Falta de provisión por parte de los requerientes de los elementos o medios indispensables para la tramitación del asunto encomendado.
g) Prestación del Ministerio en otro distrito en los casos que estuviere legalmente habilitado para actuar fuera de aquél en que estuviera su sede.
Artículo 112 de la Ley Orgánica del Notariado de Argentina
Conclusión
El notario desempeña un rol esencial en el sistema jurídico argentino, asegurando la autenticidad y legalidad de actos y documentos. Su intervención es garantía de confianza, seguridad y cumplimiento normativo.
Ante cualquier duda o necesidad de realizar un acto notarial, es recomendable contactar a un escribano matriculado y consultar sobre los pasos necesarios para concretarlo correctamente.