Imprudencia temeraria

La imprudencia temeraria, en el ámbito penal, se define como el delito cometido por una persona con total omisión de prudencia y cuidado, y que supone un daño o un peligro para la vida o la seguridad de otros.

Se trata de la denominación antigua de lo que hoy el Código Penal entiende como imprudencia grave (uno de los tipos de imprudencia). Generalmente, este tipo de imprudencia es la única que se encuentra penada por ley.

Algún ejemplo práctico de imprudencias temerarias donde la persona que la comete podría haber previsto con anterioridad el riesgo que supone son: el adelantamiento de otro vehículo en un cambio de rasante sin visibilidad y a altas velocidades o que un sujeto se introduzca con su vehículo en sentido contrario en una autopista (dicho sujeto conoce los riesgos pero en realidad depende del azar que se produzca ese riesgo).

Imprudencia Temeraria

Una persona que se introduce con su vehículo en sentido contrario en una autopista está cometiendo una imprudencia temeraria, ya que conoce los riesgos que eso puede suponer.

Por otro lado, es importante aclarar que el concepto de imprudencia temeraria adquiere un significado ligeramente diferente si se engloba dentro del ámbito laboral. A continuación, se explica qué es la imprudencia temeraria de un trabajador y la diferencia que existe con la imprudencia de tipo profesional.

La imprudencia temeraria en el ámbito laboral

Como ya hemos mencionado este término defiere según el ámbito en el que se produzca.

Así, podemos definir la imprudencia temeraria de un trabajador como la ejecución del trabajo sin tener en cuenta las normas más elementales de precaución ni prudencia, y asumiendo voluntariamente riesgos graves e innecesarios (que pueden poner en peligro la vida o los bienes). Por ejemplo, cuando un trabajador provoca un accidente por una desobediencia de normas propias del trabajo o cuando tras dejar el trabajo, la persona sufre un accidente por no cumplir reglas básicas de circulación (cruzar por zonas indebidas, no utilizar casco en una moto, etc.).

Por otro lado, existe la imprudencia profesional que es la que se deriva del ejercicio habitual de un trabajo cuando un trabajador, aun contando con la experiencia y los conocimientos suficientes para su realización, comete un error por omisión o por una aplicación equivocada de esos conocimientos.

Imprudencia profesional

No respetar las normas y protocolos básicos de seguridad y asumir riesgos graves e innecesarios durante la realización del trabajo puede convertir un accidente laboral en imprudencia temeraria.

Diferencia entre la imprudencia temeraria y la profesional

El trabajador, por tanto, puede incurrir en dos tipos de imprudencia: la temeraria y la profesional.

La diferencia entre ambas recae en que la imprudencia profesional está calificada como accidente de trabajo, mientras que la imprudencia temeraria se excluye de este concepto debido a que en esta situación se ha separado el nexo causal entre el trabajo y el accidente (y se calificará como accidente no laboral o enfermedad común).

En la imprudencia temeraria el trabajador deberá responsabilizarse por no haber adoptado las medidas preventivas suficientes. Sin embargo, por norma general, en la imprudencia profesional el trabajador se encuentra protegido y no se puede responsabilizar de ese error a la persona que lo ha cometido.

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