Subrogación

La subrogación se entiende como una figura en la que se permite la sustitución de acciones o derechos. Esto se hace a favor de la persona que paga o cumple con la obligación que tiene un tercero.

En la subrogación se sustituye un sujeto por el otro, y esto también se aplica para contratos u obligaciones en los que son sustituidos los derechos que hacen parte del contrato y se le otorgan al tercero que cumple con la obligación determinada.

¿Qué clases de subrogación existen?

En Colombia pueden encontrarse dos tipos de subrogación, según lo establece el Código Civil:

  1. Subrogación legal. Es efectuada por el ministerio de la ley. Se establece en el artículo 1668. Se lleva a cabo por el ministerio de la ley, sin importar si es en contra de la voluntad del acreedor.
  2. Subrogación contractual o convencional. Se establece por un acuerdo o una convención. Esta se define en el artículo 1669 del Código Civil de la siguiente manera:

Se efectúa la subrogación, en virtud de una convención del acreedor, cuando éste, recibiendo de un tercero el pago de la deuda, le subroga voluntariamente en todos los derechos y acciones que le corresponden como tal acreedor; la subrogación en este caso está sujeta a la regla de la cesión de derechos, y debe hacerse en la carta de pago

Artículo 1669 del Código Civil

La tercera persona pasa a ser el nuevo acreedor y adquiere los derechos y las acciones que tenía el anterior acreedor.

Los dos tipos de esta figura producen el efecto del traspaso de los privilegios, acciones y derechos que tenía en anterior acreedor, al nuevo acreedor. Especialmente en la subrogación contractual tenga validez, el cesionario debe notificar al deudor.

Subrogación en varios ámbitos

Las subrogaciones pueden darse en diversos ámbitos dependiendo lo que se quiera llevar a cabo. Por ejemplo, es habitual que se dé en una sociedad conyugal, lo que suele suceder cuando uno de los esposos hace la venta de un inmueble de su propiedad con el fin de comprar otro. De esta manera, el inmueble nuevo no puede considerarse como bien social dentro del patrimonio del matrimonio. En la práctica, el cónyuge que hace la venta y la compra de la nueva propiedad, expresa que no quiere que este nuevo inmueble haga parte de la sociedad conyugal y lo subroga para sí mismo.

Mediante la figura de la subrogación, la nueva propiedad reemplaza a la antigua y cuenta con la misma calidad jurídica. Si el anterior bien no formaba parte de la sociedad conyugal, este nuevo tampoco va a formar parte.

En el Código Civil existen varios artículos que se refieren a la figura de subrogación, entre estos se encuentran:

  • Artículo 1666. En este precepto se define el pago por subrogación y se dice que esta es “la transmisión de los derechos del acreedor a un tercero, que le paga”.
  • Artículo 1667. Habla de las fuentes de la subrogación: “Se subroga un tercero en los derechos del acreedor, o en virtud de la ley, o en virtud de una convención del acreedor”.