Concesión administrativa

La concesión administrativa es el acto de otorgar a un particular el derecho exclusivo para operar un servicio público o utilizar bienes estatales. Es decir, el gobierno permite a una persona o empresa llevar a cabo actividades específicas o aprovechar recursos que normalmente son de propiedad pública. Por ejemplo, la gestión de servicios como el suministro de agua, la recolección de basura o la administración de autopistas.

A cambio de este derecho, el concesionario generalmente asume la responsabilidad de realizar inversiones para mejorar, mantener y operar los bienes o servicios concedidos.

Otorgamiento de la concesión administrativa

En México, la concesión administrativa está regulada por la Ley General de Bienes Nacionales, específicamente en su Sección Tercera que aborda específicamente el tema de las concesiones. Según el artículo 72, las dependencias administradoras de inmuebles federales tienen la facultad de conceder a particulares derechos de uso o aprovechamiento sobre dichos inmuebles para actividades económicas, sociales o culturales.

Sin embargo, este proceso está sujeto a diversos requisitos, como cumplir con las leyes específicas que regulan inmuebles federales, evitar la concentración de concesiones en una sola entidad, y garantizar que no se afecte el interés público.

Además, el artículo 73 establece que las concesiones sobre inmuebles federales pueden otorgarse durante un plazo de hasta cincuenta años, prorrogable en ciertos casos. 

La duración de la concesión y su posible prórroga se determinan considerando aspectos como la inversión del concesionario, el beneficio social y económico, la necesidad del servicio, el cumplimiento de obligaciones, el valor de las obras al término de la concesión, y la reinversión para mejoras.

Formas de terminar la concesión

En cuanto a la extinción de las concesiones, el artículo 74 enumera diversas causas, como el vencimiento del plazo, la renuncia del concesionario, la desaparición de su finalidad, la afectación a la seguridad nacional, entre otras.

También el artículo 75 señala que no iniciar el uso o aprovechamiento del inmueble concesionado dentro del plazo establecido puede llevar a la caducidad de la concesión. Además, el artículo 76 detalla las condiciones bajo las cuales las concesiones pueden ser revocadas, incluyendo el incumplimiento de su propósito, el uso no autorizado, la falta de pago de derechos y otras infracciones.

Otros actos

Finalmente, el artículo 77 establece las condiciones bajo las cuales las dependencias que otorgan concesiones en México pueden autorizar a los concesionarios a realizar ciertos actos relacionados con los inmuebles federales concesionados:

  1. Dar en arrendamiento o comodato fracciones de los inmuebles concesionados: los concesionarios pueden obtener autorización para alquilar o ceder en préstamo partes específicas de los inmuebles federales que están bajo concesión. Sin embargo, estas fracciones deben utilizarse en actividades directamente relacionadas con el propósito de la concesión. En caso de arrendamiento, el arrendatario asumirá conjuntamente las responsabilidades y obligaciones derivadas de la concesión junto con el concesionario original.
  2. Ceder los derechos y obligaciones de la concesión: los concesionarios también pueden obtener autorización para transferir a terceros los derechos y obligaciones derivados de la concesión. En la práctica, esta cesión está sujeta a la condición de que el cesionario cumpla con los mismos requisitos y condiciones que fueron considerados para otorgar la concesión original.