Sanciones disciplinarias

Las sanciones disciplinarias son una forma de manifestar las inconformidades que tiene la empresa con algún trabajador. Se emplean para sancionar una o varias conductas que tenga la persona y van en contra de los reglamentos o del bienestar del lugar de trabajo.

Una sanción de este tipo se puede dar según los convenios y leyes existentes y deben ser analizadas a la par con los incentivos que los empleados tienen. Es vital que tanto la empresa como el empleado conozca estos límites claramente. Esto evita sanciones y que la compañía sobrepase sus derechos.

Así, la sanción disciplinaria funciona como una herramienta para que el empresario mantenga el poder organizativo sobre el tipo de trabajo que realizan las personas que laboran para este. En caso de que algún empleado quiera dejar de realizar sus labores, siempre está presente la figura de las sanciones disciplinarias y puede que esto disuade su intención.

¿Cuándo pueden aplicarse estas sanciones?

Es necesario que la manera en la que se incumplan las labores o las normativas del lugar de trabajo sea calificada como un tipo de falta por el convenio colectivo o por la ley. Dentro del convenio se mencionan las faltas más comunes en diversos ámbitos empresariales. Así mismo, se especifican las del área en la que se desenvuelve la empresa.

Las sanciones se implementan teniendo lo anterior en cuenta y según la empresa las requiera. Se sigue el procedimiento que corresponda, esto incluye el hecho de notificar al empleado de la sanción y ejecutarla. Posteriormente, estas sanciones pueden revisarse de manera judicial.

La sanción disciplinaria según el Código Sustantivo del Trabajo

En el artículo 111 del Código se menciona que “las sanciones disciplinarias no pueden consistir en penas corporales, ni en medidas lesivas de la dignidad del trabajador”. Una de las sanciones válidas es la de suspender al trabajador.

Este tipo de sanción se reglamenta en el artículo 112 así: “ésta no puede exceder de ocho (8) días por la primera vez, ni de dos (2) meses en caso de reincidencia de cualquier grado”.

Dentro del artículo 115 se menciona el procedimiento que debe seguirse al imponer las sanciones.  Antes de imponer la sanción se debe escuchar al trabajador y si pertenece a un sindicato, también a dos de sus representantes. Si no se cumple con esto, la sanción no es válida.

Más allá de esto, no se establecen otros pasos del procedimiento, pero sí se habla de que las faltas que sean graves deben ser sancionadas por escrito. Las que sean leves, pueden hacerse de manera verbal sin afectar su ejecución.

En el caso de la comunicación por escrito, debe tener fecha y los hechos específicos que motivan el imponer la sanción. En estos casos, también se debe informar al comité de empresa del tipo de sanciones que se dieron.

Al tratarse de faltas graves deben ser tratadas con un mayor cuidado. Para esto la ley menciona que debe abrirse un expediente contradictorio, en este se consignan los testimonios del trabajador, delegados de los trabajadores y del comité de la empresa.

De esta manera se garantiza que el trabajador tenga acceso a las razones por las que se le sanciona y que pueda alegar acerca de aspectos con los que no se encuentre de acuerdo.