Lucro cesante

Al hablar de lucro cesante se hace referencia a una clase de perjuicio material. En esta figura, se perjudica un interés futuro al ocasionar el daño a la persona. Para definirlo de otra forma, se puede entender como la pérdida de un beneficio económico que se iba a obtener, pero que debido al daño ya no va a producirse. La víctima pierde ese dinero que estaba contemplado para hacer parte de su patrimonio.

Se puede hablar de lucro cesante cuando los daños tienen una relación causal con la pérdida de la ganancia para la víctima. La persona que comete el acto es responsable tanto del daño ocasionado, como del lucro cesante, y en muchos casos debe indemnizar por lo ocurrido.

En Colombia, este concepto se encuentra definido en el artículo 1614 del Código Civil junto al término de daño emergente. Aquí se define como: “la ganancia o provecho que deja de reportarse a consecuencia de no haberse cumplido la obligación, o cumplido imperfectamente, o retardado su cumplimiento”.

Entiéndese por daño emergente el perjuicio o la pérdida que proviene de no haberse cumplido la obligación o de haberse cumplido imperfectamente, o de haberse retardado su cumplimiento; y por lucro cesante, la ganancia o provecho que deja de reportarse a consecuencia de no haberse cumplido la obligación, o cumplido imperfectamente, o retardado su cumplimiento.

Artículo 1614 del Código Civil

Requisitos para que se produzca este perjuicio

Demostrar que se afectó una persona con el perjuicio de lucro cesante no es tan sencillo en todos los casos. Se requiere de una serie de pruebas para poder comprobar que esas ganancias iban a darse, calcular su valor y demostrar la causalidad con el daño.

Existen algunos casos fácilmente comprobables, como el de un accidente que incapacite a la persona momentáneamente o de por vida. En cualquiera de las circunstancias en las que se busque una indemnización debido a este perjuicio, debe:

  • Existe un lucro cesante. Esto quiere decir que no basta con que se hable del perjuicio, se debe demostrar con pruebas suficientes.
  • Causalidad. El daño provocado debe tener una relación de causa y efecto con este perjuicio. Esto debe ser verificado.
  • Económico. Se debe determinar la cantidad de dinero que fue afectada con el daño. Para esto se deben realizar una serie de cálculos que permitan identificar el monto de la indemnización.

Hay que tener en cuenta conceptos claves como el de ganancia, que tiene que ver con la renta que proviene de una actividad específica, y el provecho, una manera más amplia de ver el beneficio que dan los bienes a la víctima.

Calcular el lucro cesante

Para calcular el alcance de este perjuicio, es vital que se identifique la situación ocurrida, por ejemplo:

  • En el caso de que el daño afecte la integridad de la víctima y no le permita seguir desempeñando con normalidad su actividad económica, se debe indemnizar con la misma cantidad que recibiría de seguir con su actividad. También debe ser indemnizada si no estaba trabajando o recibiendo salario al momento del daño.
  • Si la víctima muere, las personas que dependían económicamente de esta pueden reclamar la indemnización por un monto que corresponde al dinero que dejó y dejará de aportar en un futuro.
  • Si el daño se produjo sobre un bien, se calcula el monto que pudo dejar de producir este.

En los casos que corresponda se debe determinar los ingresos históricos de la víctima. Por ejemplo: el salario más el 25% adicional. A continuación, este valor histórico debe multiplicarse por el índice final IPC del mes en el que se haga esta demanda o se concilie. Este resultado se divide por el índice que corresponda al mes en el que ocurrió el daño. Por último, para hallar el valor de la renta se le resta un 25%.