Perjuicio

El concepto de perjuicio tiene que ver con las consecuencias que se producen cuando una persona sufre algún daño. Es por esto que los términos de daño y perjuicio se encuentran relacionados, pero esto no quiere decir que deban confundirse.

El daño se puede tomar como algo único entre cuyas consecuencias está el perjuicio. Por el contrario, el perjuicio puede ser múltiple, caso en el que abarca a todas las alteraciones que afecten negativamente a la persona. Esto puede tener implicaciones económicas, morales o físicas.

El perjuicio puede sufrirse por una acción o una omisión determinada que sea responsabilidad de otro. En estos casos, la víctima tiene el derecho de ser indemnizada de acuerdo a qué tanto se haya visto afectada.

Las consecuencias englobadas bajo este concepto tienen que ver con las ganancias lícitas que pueden dejar de ser recibidas, el deterioro de un inmueble u otro tipo de bien y también las afectaciones que se den a la reputación de la persona afectada.

¿Cuáles son los requisitos para que se dé el perjuicio?

El perjuicio se da y puede comprobarse cuando se cumplen ciertos requisitos que tienen que ver con el acto o la omisión de una tercera persona. Entre los más destacables se encuentran:

  1. Se da por incumplimiento de una o más obligaciones contractuales, por responsabilidad extracontractual o precontractual.
  2. Puede existir pérdida de oportunidad, esto quiere decir que se deja de ganar un dinero. En este caso, se debe devolver el dinero que el afectado pudo ganar.
  3. Los perjuicios deben ser reparados, pero para esto tienen que ser ciertos y comprobables. La conducta del tercero debe generar por causa y efecto los perjuicios.
  4. El daño que se hizo debe ser personal. Esto quiere decir que el perjuicio recae sobre la víctima o sobre sus herederos.

Estas características se aplican a los dos tipos de perjuicio que contempla la ley colombiana: el perjuicio material, que recae sobre bienes o ganancias, y el perjuicio moral, que tiene que ver con la dignidad, la honra y la reputación de la persona.

En caso de que los requisitos se cumplan, se puede pedir una indemnización de perjuicios. Esta se detalla en el Código Civil en el artículo 1613:

La indemnización de perjuicios comprende el daño emergente y lucro cesante, ya provenga de no haberse cumplido la obligación, o de haberse cumplido imperfectamente, o de haberse retardado el cumplimiento.

Exceptúanse los casos en que la ley la limita expresamente al daño emergente.

Artículo 1613 del Código Civil