Caución

La caución es una garantía que se presta para el cumplimiento de alguna clase de obligación, contrato u otro tipo de pacto establecido. Mediante esta figura, se pueden evitar efectos negativos que puedan afectar a la otra persona.

En Colombia, a esta herramienta también se le conoce como seguro de caución, avales o fianzas. Se toma como una garantía financiera que obliga al asegurador a indemnizar a la persona asegurada en caso de que se incumpla el contrato.

Si se llega a generar algún tipo de incumplimiento, la indemnización busca compensar aquellos daños que derivan de esta falta al contrato.

En el Código Civil se encuentra definida en el artículo 65:

Caución significa generalmente cualquiera obligación que se contrae para la seguridad de otra obligación propia o ajena. Son especies de caución la fianza, la hipoteca y la prenda*.

Artículo 65 del Código Civil

¿Qué garantías ofrece la caución?

La caución permite algunas garantías que pueden dividirse en:

  1. Seriedad de lo ofertado. Esto resulta muy útil en el caso en el que un contratista, que hace las veces de adjudicatario de algún contrato, no quiere firmarlo. Para esta situación particular, las aseguradoras cubren lo que genera la no firma de lo pactado.
  2. Garantía única de cumplimiento. Esta garantía tiene validez mientras se desarrolle la etapa contractual. Aquí se tiene en cuenta el cubrimiento de siniestros que se desprendan del incumplimiento de quien hace las veces de contratista.

Esta segunda garantía cubre riesgos como:

  • El cumplimiento de lo acordado por cada parte implicada.
  • Gestión de salarios, indemnizaciones y otras prestaciones.
  • La estabilidad de las obras que se lleven a cabo y la supervisión de equipos.
  • El cubrimiento de daños a terceros.

Como garantía para las partes involucradas, puede cumplir dos funciones que son la de medida cautelar y la de contracautela. En cuanto a medida cautelar, se puede ejemplificar como la caución que un juez le da a quien infringe una patente.

Dando sentido a su función de contracautela, puede referirse al resguardo de cualquier perjuicio que pueda ser causado por una medida cautelar. Pero también tiene que ver con el reemplazo de alguna medida cautelar previamente definida.

Clasificación de las cauciones

Dentro del Código General del Proceso se encuentra una clasificación para las cauciones, entre estas se pueden ver:

  • Reales. Entre estas se encuentran la caución prendaria y la hipotecaria. La garantía se realiza a favor del tribunal o del juzgado. De esta forma, el magistrado o el juez pueden hacerla efectiva. Según la ley 1676 de 2013, en las cauciones prendarias es “aplicable a la constitución, oponibilidad, prelación y ejecución de garantías mobiliarias sobre obligaciones de toda naturaleza, presentes o futuras, determinadas o determinables y a todo tipo de acciones, derechos u obligaciones sobre bienes corporales, bienes incorporales, derechos o acciones u obligaciones de otra naturaleza sobre bienes muebles o bienes mercantiles”.
  • Bancarias. También se incluyen aquí las que son dadas por alguna compañía de seguros. El banco o la aseguradora expide la garantía.
  • Dinerarias. Estas deben ser consignadas en la correspondiente cuenta de depósitos judiciales. Igualmente, puede darse el caso en el que el legislador autorice que se haga un certificado de depósito de un establecimiento bancario.
  • Documentales. Son documentos constituidos por alguna entidad financiera. Forman parte de este grupo los certificados de depósito, los títulos de deuda pública, entre otros.