Testaferro

El testaferro corresponde a una persona o entidad que actúa como titular formal de bienes, propiedades o derechos, pero que en realidad actúa en representación de otra persona que es el beneficiario o propietario real. En muchos casos, esta práctica se lleva a cabo con el propósito de ocultar la verdadera identidad del propietario, ya sea por razones de privacidad, evasión fiscal u otros motivos.

Desde el punto de vista legal, el uso de testaferros puede ser objeto de escrutinio y regulación, ya que en algunos casos puede implicar prácticas fraudulentas o ilícitas, como evasión fiscal, lavado de dinero o evadir responsabilidades legales.

Las autoridades suelen implementar medidas para detectar y prevenir el uso indebido de testaferros, y las leyes pueden variar en cuanto a la legalidad y regulación de estas prácticas.

¿Qué es el testaferro en Chile?

En Chile, el testaferro es “aquella persona que presta su nombre en un contrato, transacción o negocio que, en realidad, es de otra persona”.

A pesar de la carga negativa asociada comúnmente con la figura del testaferro, prestar la identidad es una cuestión lícita. De hecho, es una figura aceptada dentro de la legislación chilena, siempre y cuando no se utilice como un recurso para vulnerar las leyes o los sistemas tributarios.

De esta manera, no se trata de un uso delictivo, salvo que su fin último sea el fraude, la falsedad documental o cualquier otra conducta tipificada. Esto sucede, por ejemplo, en las sociedades “pantalla”, en las que utilizan testaferros en su estructura operativa y funcional.

En el caso de que esta figura se utilice para el lavado de dinero, el modus operandi habitual es que el interesado —que no puede aparecer como verdadero titular— busque un testaferro, con domicilio desconocido y ajeno al negocio que se pretende ocultar, al que nombrará administrador o socio único de una sociedad con objeto social amplio y lista para funcionar.

La sociedad realizará la compra del accionariado de sociedades pantalla con domicilio en territorios offshore, que favorecerá el secreto bancario y una fiscalidad beneficiosa. Posteriormente, se otorgará poder de representación a agentes fiduciarios o despachos especializados con órdenes del interesado para operar con estos capitales.

Relación de confianza

Teniendo en cuenta que la relación con el interesado debe estar basada en la confianza, el testaferro suele ser un familiar o allegado. En general, se trata de parientes colaterales como tíos, sobrinos, primos, ya que de esta forma es más difícil establecer vínculos afectivos o sanguíneos, como ocurre cuando el grado de consanguinidad es directo (padres, hijos, hermanos, cónyuges).

También se da el caso de que sean amigos; o bien una persona acostumbrada a este tipo de negocios, un “profesional” en la materia o incluso un “gerente de empresa” que vende sociedades que son utilizadas para ocultar algo ilegal.

Delito frecuente

En Chile, según un informe de la Unidad de Análisis Financiero del Ministerio Público, el uso de testaferros y de personas-estructuras jurídicas, principalmente, sociedades de fachada y de pantalla, son los mecanismos más utilizados por los delincuentes para ocultar o disimular los recursos obtenidos de manera ilícita o para lavar activos.