Nacionalidad

La nacionalidad es la unión jurídica de un individuo con un Estado, lo que supone ciertos derechos pero también una serie de obligaciones entre las partes.

Nacionalidad

La nacionalidad también se define como la pertenencia de un individuo a un ordenamiento jurídico concreto.

¿Qué implica la nacionalidad?

Uno de los derechos que se adquieren a través de la nacionalidad es la protección por parte del Estado (por ejemplo, protección y asesoramiento de un individuo cuando se encuentra en el extranjero). Por otro lado, la obligación del individuo frente al Estado es el cumplimiento de sus normas.

Existen leyes internacionales ya establecidas sobre aspectos generales de la nacionalidad (por ejemplo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos), y además cada país se rige por sus propias normas sobre la nacionalidad en sus constituciones.

Por lo tanto, cada país tiene derecho a decidir si una persona merece o no una nacionalidad, y quitársela cuando el individuo haya incumplido las leyes propias del país.

¿Cómo puede adquirirse y perderse la nacionalidad?

Las dos formas más generalizadas de obtener una nacionalidad concreta es por nacimiento o por naturalización. Aunque con variaciones dependiendo de la legislación de cada país, podemos decir que existen cuatro vías específicas de adquisición de una nacionalidad.

  • Nacionalidad originaria (por nacimiento):
    • Ius sanguinis (derecho de sangre). La nacionalidad que se adquiere es la de los padres, independientemente del lugar de nacimiento.
    • Ius soli (derecho de suelo), otorgada por lugar de nacimiento, sin tener en cuenta la nacionalidad de los padres.
  • Nacionalidad derivativa (por una modificación en la originaria):
    • Ius domicili (derecho de domicilio). Obtener la nacionalidad por residencia dependerá del tiempo y los plazos marcados por cada país.
    • Ius optandi (derecho de optar), consiste en decidir una nacionalidad entre varias a las que se tiene derecho (por ejemplo cuando la nacionalidad de una persona por sangre es diferente a la de suelo, y puede decidir una de las dos).

En todos los casos existe la posibilidad tanto de perder la nacionalidad (por incumplimientos graves de la legislación dependiendo el país o por adquisición voluntaria de otra distinta) como de recuperarla posteriormente, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos.

¿Es posible tener más de una nacionalidad al mismo tiempo?

La respuesta es sí. La doble nacionalidad se encuentra aceptada por el Derecho Internacional. Además, es importante señalar que también se puede tener múltiple nacionalidad, es decir, tener más de dos nacionalidades. Sin embargo, no todos los país lo reconocen en su legislación (como México).

Aunque se conserve más de una nacionalidad (siempre que los países involucrados lo permitan en su legislación), solo se puede ejercer una de ellas.

¿Es lo mismo nacionalidad que ciudadanía?

Aunque mucha gente tenga una visión confundida, no se pueden hacer sinónimos a los términos "ciudadanía" y "nacionalidad". De hecho, es que hay personas que aún teniendo la nacionalidad de un país no tienen la condición de ciudadano.

La nacionalidad vincula a todos los individuos con el Estado, independientemente de que tengan o no los derechos políticos, a diferencia de la ciudadanía. Es decir, habrá personas que sean nacionales pero por diversas razones (edad, condenas penales...) no sean ciudadanos y no puedan ejercer los derechos como tal.