Demanda colectiva

La demanda colectiva es un tipo de acción legal en la cual un grupo de personas, denominadas demandantes colectivos o demandantes representativos, presentan una demanda conjunta contra una o varias partes demandadas.

Esta forma de litigio también es conocida como «acción de clase» o «acción colectiva». La demanda colectiva se caracteriza por representar los intereses de un grupo más amplio de personas que comparten circunstancias y alegaciones similares.

Las demandas colectivas son comunes en casos que involucran a grandes grupos de consumidores, empleados o cualquier conjunto de personas que comparten problemas legales similares. Este enfoque busca facilitar la administración de justicia y garantizar que las partes afectadas tengan una oportunidad justa de buscar remedios legales.

Características de la demanda colectiva

Algunas características clave de una demanda colectiva son:

  1. Grupo representado: La demanda colectiva suele representar a un grupo numeroso de personas que comparten características o situaciones comunes. Esto puede incluir, por ejemplo, consumidores afectados por un producto defectuoso o empleados que han sufrido violaciones laborales similares.
  2. Representantes legales: Un pequeño número de demandantes, conocidos como representantes legales o representantes de la clase, actúan en nombre del grupo más grande.
  3. Alegaciones comunes: La demanda colectiva se basa en alegaciones compartidas que afectan al grupo. Las alegaciones pueden incluir prácticas comerciales engañosas, discriminación laboral, daños por productos defectuosos, etc.
  4. Eficiencia y economía procesal: La demanda colectiva se utiliza para abordar casos en los cuales sería poco práctico llevar a cabo procesos judiciales individuales. Esto permite una mayor eficiencia y economía procesal.

Demanda colectiva en Chile

En Chile, una demanda colectiva se define como “un mecanismo legal que permite a un grupo de personas con intereses comunes presentar una acción judicial conjunta contra una entidad, empresa u organización que ha causado daños o perjuicios a dicho grupo”.

La legislación chilena, en particular, se ha centrado en establecer este mecanismo para proteger los derechos de los consumidores. De esta manera, la demanda colectiva está regulada por la Ley 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores, la cual detalla los procedimientos y requisitos para interponer acciones colectivas en casos de infracciones a los derechos de los consumidores.

Por esta razón, además, el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC) define la demanda colectiva como “una acción judicial que puede iniciar el SERNAC, una Asociación de Consumidores legalmente constituida o un grupo de consumidores que no pueden ser inferior a 50 afectados (legitimados activos). Esta acción permite que, en un solo juicio, se persiga la responsabilidad infraccional e indemnizatoria de una empresa, por vulneración a los derechos de un grupo de consumidores”.

Asimismo, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) también tiene un rol relevante en la tramitación de demandas colectivas relacionadas con el sector eléctrico y de combustibles. También la Superintendencia de Salud y la de Pensiones, entre otras.

Formar parte de una demanda colectiva

Para formar parte de una demanda colectiva, se debe presentar un escrito en el tribunal de justicia donde se encuentra el juicio colectivo, informando al juez sobre su interés de ser parte en este. Dependiendo del estado del juicio, se podrá participar con o sin la representación de un abogado.

Por otra parte, si se es uno de los afectados por un caso que se relaciona con una demanda colectiva iniciada por el SERNAC, no se requiere hacer ningún trámite formal, ya que lo que se resuelva en dicho juicio se aplicará para todos los consumidores afectados, aun cuando no hayan participado activamente en el juicio.