Declaración de la renta

La declaración de renta es un proceso mediante el cual los contribuyentes presentan ante la autoridad fiscal pertinente un informe detallado de sus ingresos, deducciones, gastos y otros elementos financieros relevantes durante un período fiscal determinado.

Esta declaración se presenta generalmente de forma anual y tiene como finalidad calcular la cantidad de impuestos que el contribuyente debe pagar o, en algunos casos, la cantidad de reembolso a la que tiene derecho por parte de la autoridad tributaria.

Elementos comunes a una declaración de renta son:

  • Ingresos: El contribuyente debe informar de todos los ingresos obtenidos durante el período fiscal, que pueden incluir sueldos, intereses, dividendos, ganancias de capital, arriendos u otros ingresos.
  • Deducciones y gastos: Se pueden reclamar deducciones fiscales y gastos que estén permitidos por la ley, como gastos médicos, gastos de educación, contribuciones a planes de pensiones, entre otros.
  • Impuestos retenidos o pagados anticipadamente: Se debe informar sobre los impuestos que ya se han retenido de los ingresos o pagados anticipadamente a lo largo del año fiscal.
  • Cálculo de impuestos: Con base en la información proporcionada, la entidad tributaria calcula la cantidad de impuestos que el contribuyente debe pagar o el reembolso que le corresponde
  • Presentación y plazos: La declaración de renta debe presentarse dentro de un plazo determinado establecido por la autoridad fiscal. El incumplimiento de este plazo puede resultar en multas o penalizaciones.

Declaración de renta en Chile

En Chile, la declaración de renta permite a los contribuyentes, individuos y empresas (personas naturales y jurídicas), declarar sus rentas o ingresos anuales (en un proceso conocido como operación renta F22), a fin de cumplir con sus obligaciones tributarias anuales.

La legislación chilena, en virtud de la ley de impuesto a la renta (Decreto Ley 824), señala que tanto individuos y empresas deben pagar impuestos por los ingresos generados a raíz de las actividades económicas realizadas, una vez que se le pone término al año comercial. Es decir, el impuesto a la renta grava los ingresos obtenidos por las personas naturales y jurídicas, sin importar la naturaleza o el origen de dichas rentas.

Claves del proceso de declaración de renta

  • Este proceso se efectúa anualmente (normalmente en el mes de abril) a través del formulario 22 del Servicio de Impuestos Internos (SII), de manera digital o presencial.
  • En el formulario los contribuyentes informan todos los ingresos obtenidos durante el año anterior contable, según sus actividades económicas. Los ingresos pueden obtenerse de dos maneras:
    • Por la venta de productos y/o servicios provenientes de un capital (corresponde al Impuesto de Primera Categoría).
    • Por la obtención de las rentas derivadas del trabajo, como por ejemplo el salario mensual que se obtiene por una actividad laboral específica (corresponde al Impuesto de Segunda Categoría).
  • El SII, según la información que ha recibido tanto de empresas, instituciones, y agentes retenedores, ofrece automáticamente al contribuyente una propuesta de declaración de renta que resume las rentas del año anterior. Sin embargo, la entidad no siempre maneja toda la información por parte de los registros, por lo que deberá revisar y, según sea el caso, complementar los datos faltantes.
  • Según las circunstancias particulares de cada contribuyente, podrá recibir una devolución o deberá pagar impuestos. 
  • Es fundamental cumplir con los plazos y fechas estipulados en el proceso de declaración de rentas a fin de evitar sanciones, ya que todo impuesto que no se pague dentro del plazo legal se reajustará en el mismo porcentaje de aumento que haya experimentado el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Además, se le aplicará una multa del 10%, la que aumentará progresivamente.