Apoderado

El apoderado es una persona que ha sido autorizada legalmente para actuar en nombre de otra persona o entidad (como una empresa u organización). Esta autorización se formaliza mediante un documento llamado «poder» o «poder notarial». El apoderado tiene la capacidad legal para representar y tomar decisiones en nombre del individuo o entidad que le ha conferido el poder, conocido como «poderdante».

Las funciones y responsabilidades del apoderado pueden variar según los términos y condiciones establecidos en el documento de poder. Pueden incluir la realización de transacciones financieras, la toma de decisiones legales, la firma de documentos importantes, entre otras actividades específicas.

Es común que las personas designen apoderados para situaciones en las que no pueden actuar personalmente, ya sea por razones de salud, viajes u otras circunstancias. En el ámbito empresarial, las empresas a menudo designan apoderados legales para representarlas en transacciones y asuntos legales.

La relación entre el apoderado y el poderdante se rige por el principio de representación legal, donde el apoderado actúa en beneficio y de acuerdo con los intereses del poderdante.

Apoderado en Chile

En Chile, el término «apoderado» se utiliza para referirse a una persona que tiene la autoridad o el poder legal para representar a otra en asuntos específicos. La figura está consagrada en el artículo 2116 del Código Civil bajo el concepto de «mandato»:

“El mandato es un contrato en que una persona confía la gestión de uno o más negocios a otra, que se hace cargo de ellos por cuenta y riesgo de la primera.

La persona que confiere el encargo se llama comitente o mandante, y la que lo acepta, apoderado, procurador, y en general, mandatario.”

Los actos jurídicos celebrados por el apoderado obligan al poderdante, desde el momento que el primero no actúa, por regla general, a nombre propio, sino a nombre del mandante.

Para el poderdante serán los beneficios y las pérdidas provenientes del acto jurídico celebrado por el apoderado, igual que si el mandante lo hubiere celebrado personalmente. En otras palabras, no es el patrimonio del apoderado el que se beneficiará o perjudicará, sino el del poderdante.

Pluralidad de apoderados

Expresamente, el artículo 2126 del Código Civil, al igual que en la definición de contrato (artículo 1438), permite que el mandato sea otorgado por varias personas y a varias personas, es decir, puede haber uno o más apoderados: “Puede haber uno o más mandantes, y uno o más mandatarios”.

Aceptación y renuncia del apoderado

El artículo 2124 del Código Civil dispone que “el contrato de mandato se reputa perfecto por la aceptación del apoderado. La aceptación puede ser expresa o tácita”.

Sin embargo, aceptado el mandato, el apoderado podrá retractarse “mientras el mandante se halle todavía en aptitud de ejecutar el negocio por sí mismo, o de cometerlo a diversa persona”.

La renuncia podrá acarrear (o no) responsabilidad al apoderado: quedará exento mientras el mandante pueda ejecutar por sí mismo el negocio o encomendarse a otra persona. En caso contrario, responderá en los términos previstos en el artículo 2167 del Código Civil:

“La renuncia del mandatario no pondrá fin a sus obligaciones, sino después de transcurrido el tiempo razonable para que el mandante pueda proveer a los negocios encomendados.

De otro modo, se hará responsable de los perjuicios que la renuncia cause al mandante; a menos que se halle en la imposibilidad de administrar por enfermedad u otra causa, o sin grave perjuicio de sus intereses propios”.

El poderdante, por su parte, podrá revocar en cualquier tiempo el mandato.