¿Qué pasa cuando termina una orden de alejamiento?

Cuando termina una orden de alejamiento, el sujeto protegido ya no cuenta con las restricciones legales que impedían al demandado acercarse a él o a ella. Al finalizar la orden, el demandado recupera la libertad de movimiento y contacto, siempre y cuando no existan otras restricciones legales en vigor. Es importante señalar que el término de una orden de alejamiento no anula automáticamente las consecuencias legales de cualquier violación previa de la misma; estas violaciones pueden seguir siendo procesadas judicialmente.

En muchos casos, las órdenes de alejamiento son temporales y tienen una fecha de caducidad establecida por el tribunal. Si la persona que solicitó la orden considera que aún necesita protección, puede solicitar una renovación antes de que la orden actual expire. El tribunal evaluará si existe una necesidad continua de protección y decidirá si extiende la orden. En caso de que no se solicite una renovación, o si el tribunal decide no concederla, la orden simplemente caduca en la fecha especificada.

Además, si la situación entre las partes cambia significativamente, cualquiera de las partes puede solicitar una modificación o terminación anticipada de la orden de alejamiento. Esto requerirá una audiencia en la que el tribunal evaluará las circunstancias y tomará una decisión basada en la evidencia presentada.

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