¿Cómo divorciarse en Texas?

Para divorciarse en Texas, hay varios pasos y requisitos legales que deben cumplirse. En primer lugar, al menos uno de los cónyuges debe haber sido residente del estado durante un mínimo de seis meses antes de presentar la demanda de divorcio. Además, es necesario cumplir con el requisito de residencia en el condado donde se presenta la demanda durante al menos 90 días.

El proceso comienza con la presentación de una “Petición de divorcio” en el tribunal de distrito del condado correspondiente. Esta petición debe incluir información básica sobre el matrimonio, como la fecha de matrimonio, la existencia de hijos comunes menores de edad, si los hay, y una declaración sobre la disolución del matrimonio. En Texas, se puede solicitar un divorcio sin necesidad de probar culpa, conocido como divorcio “no fault”, basándose en “diferencias irreconciliables”.

Después de presentar la petición, debe notificarse al otro cónyuge mediante un documento llamado “Citación”. El cónyuge notificado tiene entonces un período para responder. Si ambos cónyuges están de acuerdo con todos los términos del divorcio, incluyendo la división de bienes, custodia de los hijos y manutención, pueden presentar un acuerdo de liquidación marital que acelera el proceso.

Si no hay acuerdo sobre los términos del divorcio, el caso se considerará “contencioso” y podría requerir la intervención del tribunal para resolver las disputas. Esto puede incluir mediación o, eventualmente, un juicio. El proceso de divorcio en Texas puede variar en duración, pero un divorcio no disputado generalmente puede concluir en tan solo 60 días después de la presentación de la petición, debido al periodo de espera obligatorio en el estado.

Para obtener asesoramiento legal específico y proceder correctamente según las circunstancias personales, es recomendable consultar a un abogado especializado en derecho familiar en Texas.

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