Perito judicial

El perito judicial es aquella persona que tiene un vasto conocimiento, es experta y reconocida en alguna materia específica. Esta experiencia se lleva al ámbito de un proceso judicial para poder consultarle al profesional y que pueda aportar información relevante al juez encargado.

Este profesional presta su conocimiento a la Justicia, para que se pueda decidir de una manera más consciente y con conocimiento acerca de los detalles que resultan problemáticas dentro de un litigio.

La actuación del perito judicial

Un perito debe ser objetivo a la hora de dar las respuestas necesarias para el caso. De esta manera, sus conocimientos pueden ser empleados a la hora de probar o refutar algunas cuestiones dentro del conflicto.

Gran parte de las sentencias emitidas por un juez pueden basarse en la información y las respuestas dadas por el perito judicial, ya que este debe ser imparcial y adaptarse a la ética profesional.

La persona que actúa como perito en su área de conocimiento tiene el deber de aportar pruebas contundentes de lo que dice o afirma. El individuo puede ser designado por el mismo juez o por alguna de las partes que se encuentran involucradas en el caso, y a estos se les denomina peritos de parte.

Dentro del peritaje judicial se encuentra el proceso de investigación, el análisis y la valoración del profesional para que se pueda realizar un informe pericial. En esta labor existen peritos judiciales que son titulares y otros no titulares. 

Los titulares cuentan con un título oficial que tiene que ver con la materia o con la naturaleza del dictamen. Por otro lado, el no titular se inscribe de manera voluntaria en una lista pública para prestarse como perito.

¿Cuáles son las cualidades de un perito judicial?

El perito solo puede desempeñarse en el área dentro de la que tiene competencia, esto quiere decir que solo puede relacionarse con el área en la que tiene el conocimiento o la pericia que se requiere. Además, debe reunir algunas características para poder hacer su labor:

  • Conocimiento en profundidad de un área específica. Debe conocer a fondo el área en el que se desempeña.
  • Sagacidad. Lo ideal es que el perito pueda emitir juicios de valor de acuerdo a los conocimientos que posee aplicados al caso particular por el que se requiere de sus servicios.
  • Métodos y técnicas especializadas. La persona debe contar con métodos y técnicas respecto a su área que le permitan desempeñar sus funciones como perito.
  • Organización. Esta persona debe ser organizada con la labor que lleva a cabo, con la información, los métodos y sus respuestas.
  • Empático. La empatía con las personas que se encuentran dentro del proceso es importante.
  • Meticulosidad. Ser meticuloso con las acciones que realiza permite que la información que ofrece sea de mayor valor para llevar a cabo el juicio.
  • Habilidades comunicativas. Ser asertivo y elocuente al compartir la información con el Juez permite que se reduzcan las inconsistencias o las lagunas que puedan existir en la transmisión de lo investigado.
  • Escritura detallada. Los informes periciales deben ser detallados y claros, para que la información pueda ser entendida de la mejor manera y resulte de utilidad.
  • Licencia o tarjeta profesional. Según la Corte Constitucional, en la Sentencia C-083 de 2014 el perito debe tener su tarjeta profesional vigente según su profesión.