La teoría del derecho natural postula que hay principios esenciales de justicia que posee de forma natural el ser humano, independientes de las leyes creadas. Estos principios son vistos como universales, inalterables y aplicables en cualquier sociedad y época.
Además, se sostiene que estos principios existen antes de cualquier forma de gobierno o legislación positiva. Es decir, la teoría del derecho natural establece que ciertas leyes y derechos son inherentes a la naturaleza humana y no están sujetos únicamente a las decisiones de las autoridades políticas.
Antecedentes
Se pueden identificar antecedentes del derecho natural desde la antigüedad, los cuales solían ser atribuidos a divinidades o fuerzas sobrenaturales. Un ejemplo común de derecho natural se observa en los diez mandamientos cristianos. También en la antigua Grecia hubo filósofos como Platón y Aristóteles, que contribuyeron al avance de la teoría del derecho natural al proponer la existencia de tres derechos fundamentales inherentes al ser humano: el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho al pensamiento.
El término "derecho natural" proviene de la antigua Roma, donde los juristas, influenciados por la filosofía griega, afirmaban la existencia de un orden jurídico superior al derecho positivo. Desde esta perspectiva, se postulaba que este orden jurídico superior se consideraba compartido por todos los pueblos y abarcaba todas las épocas históricas. De este modo, la concepción del derecho natural en la antigüedad estableció los cimientos para la creencia en principios de justicia inherentes a la naturaleza humana.
Actualmente, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948, establece claramente que hay derechos que surgen de la mera existencia humana. Esta declaración proclama que estos derechos son inalienables y no pueden ser derogados ni revocados en ningún rincón del planeta ni en ninguna circunstancia. Este documento que pretende tener alcance global destaca la universalidad de ciertos derechos fundamentales, tomando en cuenta su carácter intrínseco a la condición humana del derecho natural.
Derecho natural en México
En el caso de México, la Constitución de 1917 refleja principios y valores que se asemejan al concepto de derecho natural a nivel nacional. En esta carta magna se consagran derechos fundamentales, entre ellos el derecho a la vida, la libertad, la propiedad y la igualdad. Su objetivo es plasmar estos derechos en la estructura legal del país y demostrar que hay compromiso de establecer un marco jurídico que resguarde y respete la dignidad natural humana.
Junto a todo ello, la labor fundamental del Poder Judicial de la Federación radica en la interpretación y aplicación de las leyes. Durante este procedimiento, los jueces tienen la posibilidad de emplear principios que demuestren conceptos de justicia intrínsecos a la naturaleza humana, lo que significa que tiene una conexión con la doctrina del derecho natural.
Este enfoque destaca la relevancia de valores éticos y morales fundamentales al abordar asuntos legales, resaltando la continua influencia del derecho natural en la evolución y la interpretación del sistema legal en México. Es decir, los conceptos del derecho natural pueden servir como un criterio de interpretación de leyes para quienes aplican la ley.