Divorcio en Nevada

El divorcio en Nevada es la vía legal para disolver un matrimonio en el estado de Nevada, siempre que se cumplan ciertos requisitos.

Se podrá iniciar un divorcio en Nevada cuando se cumplan las siguientes condiciones:

  • Uno o ambos cónyuges reside en el estado.
  • El matrimonio haya vivido juntos por última vez en el estado.
  • O, si la causa del divorcio ocurrió en Nevada, incluso si ninguno de los cónyuges ha residido en el estado.

Asimismo, los cónyuges deben haber residido en el estado durante al menos seis semanas antes de la presentación de la demanda. Sin embargo, hay una excepción: si la causa del divorcio (conocida como "causa de acción") ocurrió en Nevada mientras ambos cónyuges vivían allí, no es necesario que hayan residido juntos durante las seis semanas previas a la presentación de la solicitud.

¿Qué causas de divorcio se reconocen en Nevada?

En Nevada, los causales de divorcio reconocidas en el estado son:

  1. El matrimonio ha vivido separados, sin haber cohabitado durante al menos un año.
  2. Los cónyuges son incompatibles para la convivencia.
  3. Si uno de los cónyuges sufre alguna enfermedad mental por al menos dos años antes de presentar la solicitud de divorcio.

Manutención conyugal tras el divorcio en Nevada

El juez tiene la autoridad para ordenar a uno de los cónyuges proporcionar apoyo financiero al otro, conocido como pensión compensatoria. Esta pensión puede ser temporal durante el proceso de divorcio o permanente si el juez lo determina así.

Para determinar si se justifica una pensión compensatoria, el juez considerará la situación financiera de cada cónyuge, sus ingresos, edad, salud, capacidad para trabajar, el nivel de vida durante el matrimonio y su duración, entre otros factores.

Si los ingresos del cónyuge deudor sufre un cambio por el 20% o más se debe modificar la pensión compensatoria para que sea equitativa.