Violencia doméstica

Se habla de violencia doméstica cuando en el seno de un hogar uno de los miembros de ese grupo familiar tiene un comportamiento de abuso hacia alguno o todos los demás miembros de la familia.

Violencia doméstica

La violencia doméstica o familiar es un delito de abuso que puede darse entre distintos miembros de la familia.

Esta situación puede darse entre los miembros de una pareja, bien sea del hombre hacia la mujer o de la mujer hacia el hombre, hacia los hijos, personas mayores o cualquier otro integrante del grupo familiar.

Este fenómeno no discrimina por edad, sexo, condición económica, ni ningún otro factor. Puede afectar a cualquier persona.

Se trata de un delito regulado en el Código Penal español, artículo 173.2:

2. El que habitualmente ejerza violencia física o psíquica sobre quien sea o haya sido su cónyuge o sobre persona que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia, o sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan o que se hallen sujetos a la potestad, tutela, curatela, acogimiento o guarda de hecho del cónyuge o conviviente, o sobre persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar, así como sobre las personas que por su especial vulnerabilidad se encuentran sometidas a custodia o guarda en centros públicos o privados, será castigado con la pena de prisión de seis meses a tres años, privación del derecho a la tenencia y porte de armas de tres a cinco años y, en su caso, cuando el juez o tribunal lo estime adecuado al interés del menor o persona con discapacidad necesitada de especial protección, inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad, tutela, curatela, guarda o acogimiento por tiempo de uno a cinco años, sin perjuicio de las penas que pudieran corresponder a los delitos en que se hubieran concretado los actos de violencia física o psíquica.

(...)

Artículo 173.2 del Código Penal

Características

Cuando se da una situación de violencia doméstica, la persona que la sufre suele sentir mucho miedo e inseguridad.

La persona que la ejerce suele tener algún elemento que le permite imponer control y amedrentar a la otra persona, valiéndose de recursos psicológicos, de fuerza física, de control financiero, entre otras formas.

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Tipos de violencia doméstica

Física

Es el tipo de abuso quizás más fácil de reconocer, ya que muestra claramente una conducta violenta, que puede caracterizarse por golpes, empujones, arañazos, de la persona que abusa hacia la víctima.

También pueden darse situaciones de amenazas o agresiones con armas u objetos pesados y peligrosos.

Esta es una situación que implica un gran riesgo para la persona que la sufre, ya que está en juego su integridad física y a veces incluso su vida.

Psicológica

Este tipo de violencia doméstica puede a veces ser más sutil que el abuso físico, pero puede llegar también a extremos altamente peligrosos.

La autoestima y la integridad psicológica de la víctima pueden resquebrajarse hasta el punto de que ella misma ejecute acciones que la coloquen en situaciones límite.

Se da a través de acciones tales como la humillación, la burla, la crítica constante, la intimidación, gritos. Aislando a la persona, no dando ningún valor a lo que la otra persona piensa, dice o hace.

El engaño, los celos patológicos y el control sobre todo lo que la otra persona hace son también manifestaciones de violencia psicológica.

Económica

La persona que ejerce el abuso se vale de dejar a la víctima sin acceso a recursos económicos, para que de esa forma tenga que depender completamente de ella, y eso le permita mantener la relación de abuso.

Ocurre cuando el abusador no permite que la otra persona trabaje y reciba un salario, o interfiere en su entorno de trabajo dificultando su desempeño, o no le permite estudiar ni capacitarse, ni tener acceso a las cuentas bancarias.

También se dan casos de abuso económico en el que se le esconden los bienes de la familia a la víctima, se crean deudas en su nombre o no se les provee de la pensión alimenticia a los miembros de la familia.

Acoso

El acoso tiene lugar cuando la persona que abusa no tiene límites para estar permanentemente tratando de controlar a la otra persona, la persigue, la vigila, no se retira cuando se le pide que lo haga, le revisa y controla llamadas telefónicas, mensajes, etc.

Abuso sexual

Se da cuando la situación de abuso llega al ámbito de la intimidad y se observan conductas de violación, de obligar a la persona abusada a tener sexo, o a usar pornografía sin el consentimiento de la otra persona.

Otras manifestaciones del abuso sexual son obligar a la otra persona a tener sexo en momentos en que se encuentra vulnerable física o psicológicamente, por enfermedad, por haber dado a luz recientemente, por estar de duelo, por ejemplo.

¿Qué debe hacer una persona víctima de violencia doméstica?

La violencia doméstica es una situación que no debe tolerarse. Implica serios riesgos físicos y psicológicos para la persona que la sufre. Generalmente es un patrón de conducta que se da repetidamente.

Por lo tanto, ante las primeras señales que puedan evidenciar un comportamiento violento en el hogar, hay que poner atención y actuar.

La persona víctima de violencia doméstica no debe aislarse. Debe mantener canales abiertos de comunicación con familiares y amigos, que se encuentren cerca, y que puedan apoyarla en caso de emergencia. Tiene que hablar abiertamente sobre el tema con personas de su confianza para que sepan que se encuentra en esa situación.

No debe además esperar que una situación escale demasiado en violencia para comunicarse y pedir ayuda. En caso de que se dé un momento de violencia extrema no debe dudar, debe superar el miedo y pedir ayuda y tratar de huir si es posible.

En algunos lugares y comunidades existen teléfonos de emergencia de entidades competentes (policía, fiscalía, otros) Además es importante hacer la denuncia del caso ante esos organismos, para que estos tomen las medidas pertinentes en cada circunstancia que eviten situaciones futuras.

La persona víctima de abuso debe recibir atención médica en caso de violencia física y también atención psicológica. Esto permite evaluar las lesiones que la persona haya recibido y tratarlas adecuadamente para que la persona se recupere.

¿Qué pueden hacer los demás para ayudar?

La violencia doméstica es una situación delicada, ya que se origina en el seno del hogar y a veces es difícil de detectar por parte de terceros que pudieran ayudar y la víctima, por temor, oculta la situación.

Generalmente son situaciones que se dan de manera repetida, estableciéndose ese patrón de conducta violento, y con pocas probabilidades de mejora.

Los amigos y familiares si observan algunas señales de abuso psicológico o físico en la manera en que se relaciona una pareja deben hablar con la persona agredida y constituirse en apoyo para ellas.

Deben escucharla, hacerle ver que se encuentra inmersa en una situación de violencia doméstica y hablarle de las acciones que debe tomar al respecto.

A veces esta comunicación puede ser rechazada por la persona abusada, pero debe hacerse sin juzgar a nadie. La persona abusada necesita apoyo.

Diferencia entre la violencia doméstica y la violencia de género

Aunque muchas veces se usan como sinónimos, la violencia de género o violencia contra la mujer y la violencia doméstica no son lo mismo.

La violencia de género es un tipo específico de violencia familiar que exige que la víctima sea mujer y el victimario varón unidos por alguna relación actual o pasada de afectividad.

Conclusión

La violencia familiar o doméstica es una situación que debe atenderse ya que implica serios riesgos para las personas involucradas en ella y es además inaceptable desde el punto de vista de los derechos humanos.

Como hemos visto, es una situación complicada porque tiene lugar en el seno de la intimidad del hogar y algunas veces tiende a naturalizarse.

Las personas que puedan estar expuestas a una situación de violencia doméstica, sus familiares y amigos, deben estar atentos y actuar proactivamente para evitar que pueda desencadenar en situaciones de daño irreversible para las personas.

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