Tutor legal

Un tutor legal es la persona que se encargará del cuidado de otra persona menor de edad o incapacitada judicialmente (a falta de los progenitores o no estando bajo su patria potestad) y de sus bienes, es decir, llevará a cabo las funciones correspondientes a la tutela.

Por lo tanto, el tutor realiza la representación legal de una persona que no puede valerse por sí misma bajo supervisión judicial. En España la figura del tutor se encuentra regulada a partir del artículo 234 del Código Civil.

¿Quién puede ser tutor?

Podrá ser tutor cualquier persona física o jurídica que sea mayor de edad y se encuentre en el pleno ejercicio de sus derechos civiles. Por otro lado, una persona no será apta como tutor legal si posee antecedentes penales, si tiene mala relación con el tutelado, si es menor de edad o está incapacitado, o bien si ha sido privado de otra tutela o de la patria potestad con anterioridad.

Para la elección del tutor se tendrán en cuenta las siguientes personas:

  • En primer lugar, la que designe el propio tutelado.
  • El cónyuge que conviva con el tutelado.
  • Los padres o la persona elegida por los padres (en testamento o en documento público notarial).
  • Cualquier otra persona que elija el juez velando por el interés del menor o incapacitado.

¿Qué derecho y obligaciones posee el tutor legal?

Por norma general, el tutor posee las siguientes funciones o deberes:

  1. Representar, cuidar y proteger al tutelado.
  2. Proporcionarle alimentos, formación y educación.
  3. Gestión e inventario de los bienes del tutelado.
  4. Informes periódicos al juzgado sobre la situación del menor o incapacitado.

Por último, cuando el patrimonio del tutelado lo permita, el tutor tiene derecho a una retribución que será fijada por un juez en función de una serie de circunstancias (trabajo a realizar, valor de los bienes, etc.).