Título de propiedad

El título de propiedad de una vivienda es un documento que tiene validez legal y que acredita la titularidad como propietario de una persona sobre un bien.

La información que contiene este documento, gracias al cual el propietario demuestra su titularidad para poder actuar legalmente sobre el bien, proviene de las escrituras públicas de la vivienda que existen en España.

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Contenido del título de propiedad

El título de propiedad de una vivienda debe contener:

  • Los nombres y apellidos del propietario.
  • Los datos específicos y características del inmueble.
  • La fecha y manera en cómo se adquirió el inmueble.
  • Información relevante sobre las escrituras precedentes del inmueble.

Además de los datos que se indican, que deben figurar de manera detallada, el título de propiedad debe incluir copias de las carátulas o primeras hojas de las escrituras anteriores del inmueble. De esta manera se acredita administrativa y legalmente el tracto documental de la propiedad del bien.

Diferencias entre título de propiedad y escritura de un inmueble

El título de propiedad se diferencia de la escritura de un inmueble. Este último es también un documento legal donde se registra la compraventa del mismo. Allí figuran las firmas de ambas partes, comprador y vendedor, así como las de los funcionarios que dan fe de la transferencia de la propiedad, es decir el fedatario público y el notario.

En la escritura se especifican los derechos y obligaciones que tiene la persona sobre el inmueble que compra o hereda. Una vez que el notario verifica que la transacción se ha efectuado de manera correcta, le otorgará la propiedad al adquirente.

No es obligatorio que la escritura esté inscrita en el Registro de la Propiedad, pero sí es recomendable. En muchas ocasiones el mismo notario que ha hecho la escritura de un inmueble se encargará de inscribir en el Registro de la Propiedad.

La escritura muestra la transferencia de propiedad

Cuando se adquiere una vivienda es necesario que se haga una escritura. De no hacerlo se está en riesgo de:

  • El contrato de compraventa puede ser impugnado.
  • Que la propiedad pueda estar sujeta a embargos o gravámenes que el comprador desconozca.
  • Además, el comprador no podrá poner la vivienda que está adquiriendo como garantía para solicitar un préstamo.

El título de propiedad fortalece jurídicamente la titularidad del bien

Cuando una persona compra un bien inmueble debe obtener el título de propiedad del mismo, ya que con él se cierra el fortalecimiento jurídico de la titularidad del bien. En caso de alguna disputa, el título de propiedad es la fuente última de autoridad.

Así que, si el notario no ha hecho la inscripción del inmueble en el Registro de la Propiedad, el propietario deberá aportar la siguiente documentación para solicitar el registro:

El proceso de inscripción en el Registro

El título de propiedad proviene de la escritura. La escritura representa el derecho a reclamar la propiedad. El título de propiedad representa al último titular de la propiedad. Cuando una persona posee de manera total una propiedad debe contar con ambos documentos, la escritura y el título de propiedad de la misma.

Los títulos de propiedad se inscriben en el Registro de la Propiedad. Una vez que el solicitante aporte toda la documentación necesaria y haga la solicitud, los certificadores del Registro de la Propiedad revisarán detalladamente toda la documentación, para validar que todo se ha hecho de acuerdo a la normativa legal.

Cuando se verifique que todo está en orden, el técnico del Registro iniciará el proceso de inscripción de la propiedad en el registro. Los documentos pertinentes serán firmados y sellados por la autoridad competente, para que la propiedad quede registrada electrónica y físicamente.

Para finalizar, se inscribe toda la documentación ante el Registro Público de la Propiedad, y se hace entrega de los documentos a los dueños del inmueble.

El propietario de un inmueble debe tener su título de propiedad, ya que este acredita la titularidad de la propiedad y le permite actuar legalmente sobre el mismo. Será un documento que se le requerirá, por ejemplo, si va a vender o alquilar la vivienda.

Venta o alquiler de la propiedad

No se puede vender una propiedad presentando solo la escritura que certifica que la persona lo ha adquirido con anterioridad. Debe presentarse el título de propiedad.

En caso de que se vaya a alquilar, el propietario tiene el derecho de otorgar títulos a otras personas, que permitan que sean ellas quienes lo alquilen o lo usen en calidad de usufructuarios.

En el Registro de la Propiedad se inscriben no solamente los títulos de propiedad, también se inscriben de manera obligatoria las hipotecas a las que pueda estar sometido un inmueble. Igualmente se inscriben otros gravámenes o medidas que puedan afectar a un inmueble.

Por lo tanto, en el momento de adquirir una vivienda el propietario deberá presentar el título de propiedad de la vivienda. De la misma forma es recomendable solicitar asesoramiento de especialistas en la materia, que verifiquen en el Registro de la Propiedad si el inmueble que se va a adquirir está libre de gravámenes.

Tipos de títulos de propiedad

De acuerdo al tipo de propiedad de que se trate, existen diversos tipos de títulos de propiedad:

  1. Título de propiedad de tenencia en común: este se da cuando dos o más personas detentan la propiedad de un bien con los mismos derechos durante toda la vida.
  2. Título de propiedad de tenencia compartida: ocurre cuando dos o más individuos tienen el título de propiedad sobre un bien de manera conjunta.
  3. Título de propiedad de tenencia compartida entre cónyuges: esto ocurre cuando dos personas unidas legalmente en matrimonio son propietarias de un bien.
  4. Título de propiedad única: este tipo de título establece que una sola persona es la propietaria de un bien, aun cuando la persona se encuentre casada.
  5. Título de propiedad de un bien ganancial: se da cuando un cónyuge muere, para transferir la parte que le correspondía como propiedad al cónyuge sobreviviente, a menos que el testamento indique un reparto diferente al que establece el régimen económico matrimonial de gananciales.

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