Tercio de libre disposición

El tercio de libre disposición es una parte de la herencia de la que el testador puede disponer libremente. Es decir, el testador puede repartir esta tercera parte del caudal hereditario como estime oportuno, sin ninguna restricción.

Este tercio se menciona en el artículo 808 del Código Civil como una de las tres partes en las que se puede dividir una herencia. Los otros dos tercios corresponden con:

  • El tercio de legítima, que se encuentra destinado a los herederos forzosos por la ley, no por el testador.
  • El tercio de mejora, asignado a ciertos herederos forzosos (habitualmente a los hijos o descendientes) por el testador para beneficiarles frente a los demás.

Estas dos partes de la herencia forman lo que se conoce como legítima larga o global, y ambas están destinadas a los herederos forzosos (hijos o descendientes, padres o ascendientes, y cónyuge viudo).

¿Cómo se asigna el tercio de libre disposición?

Como ya se ha indicado anteriormente, el tercio de libre disposición se asigna con total libertad por parte del testador.

De ese modo, el testador debe reflejar claramente en el testamento qué personas obtendrán ese tercio de los bienes, sin la necesidad de que sean descendientes ni siquiera familiares.

Al igual que ocurría en el tercio de mejora, si no se expresa nada al respecto de la distribución del tercio de libre disposición en el testamento, esta tercera parte de los bienes corresponderá a los herederos de la legítima.