Salario de tramitación

Los salarios de tramitación son los que el empresario debe abonar tras determinadas reclamaciones de sus trabajadores. El objetivo de este concepto es compensar los salarios que el empleado habría cobrado si hubiera estado trabajando en lugar de reclamando en sede judicial.

Salario de tramitación

Los salarios de tramitación son los que el empresario debe abonar tras determinadas reclamaciones de sus trabajadores.

¿Qué son los salarios de tramitación?

Cuando el empresario decide finalizar unilateralmente la relación laboral por medio del despido, el trabajador tiene derecho a reclamar. El resultado de esta reclamación es la declaración de procedencia, improcedencia o nulidad del despido.

En caso de que el despido sea declarado improcedente, el empresario podrá optar entre abonar una indemnización o readmitir al trabajador en la empresa. Por otro lado, si se declara la nulidad del despido, el trabajador quedará inmediatamente readmitido.

Sin embargo, desde que el trabajador inicia sus reclamaciones hasta que sea notificada la sentencia, habrá estado fuera de su puesto de trabajo. En caso de que no haya encontrado otro empleo, habrá permanecido en el paro o no habrá percibido rentas salariales de ningún tipo.

El salario de tramitación se establece para cubrir esta pérdida de ingresos. Así, si la sentencia declara la readmisión del trabajador o el empresario opta por esta opción al declararse improcedente su decisión extintiva, el empleado tendrá derecho a cobrar los salarios de tramitación, que se calculan del siguiente modo:

  • El tiempo a computar empieza a la fecha de efectos del despido.
  • Desde ese día, debe abonarse el salario correspondiente hasta la fecha de notificación de la sentencia.
  • En el caso de que el trabajador hubiera encontrado un nuevo empleo, los salarios de tramitación dejarán de computar en el momento de ingreso en su nuevo trabajo.

¿Cuándo se cobran los salarios de tramitación?

Los salarios de tramitación se determinan en la sentencia que declara la improcedencia o nulidad del despido. De modo que solo podrán cobrarse una vez impugnada satisfactoriamente la decisión extintiva.

El resultado de tal impugnación deberá ser la readmisión del trabajador, que solo procede:

  • De forma automática en los despidos nulos.
  • A opción del empresario en los despidos improcedentes.
  • Y a opción del trabajador en despidos improcedentes, siempre y cuando sea un representante legal de los trabajadores.

¿Quién debe abonarlos?

Como se deriva de todo lo dicho anteriormente, el encargado de abonar los salarios de tramitación es el empresario. Existen dos excepciones en este sentido.

  1. En primer lugar, el empresario solo responde por los 90 primeros días del salario de tramitación. La cantidad que exceda de esta cifra podrá ser reclamada al Estado. El motivo de que el empresario pueda repetir contra el Estado en estos casos debe buscarse en el derecho a un proceso judicial sin dilaciones indebidas incluido en el artículo 24 de la Constitución. Así, si el orden social no fue suficientemente rápido en resolver la reclamación del trabajador, el empresario no deberá hacerse cargo de la indemnización que exceda de estos 90 días.
  2. En segundo lugar, en caso de que la empresa haya sido declarada insolvente o esté en pleno proceso de concurso, el trabajador podrá solicitar al FOGASA el abono de sus salarios de tramitación.

Incompatibilidades

Hay que tener en cuenta que los salarios de tramitación cubren las rentas salariales de las que el trabajador fue privado injustamente. Por tanto, resultan incompatibles:

  • Con la indemnización por despido. Esta solo se abona cuando el despido es definitivo. Así, al no volver a su puesto de trabajo, el empleado no tendrá derecho a salario de tramitación alguno.
  • Con la prestación por desempleo. El efecto del abono del salario de tramitación es la cobertura de la nómina no abonada por no haber prestado trabajo. Al anularse el despido y recuperarse el puesto de trabajo, el empleado no habrá estado en situación legal de desempleo, lo cual implica que debe devolver la cantidad que haya percibido en concepto de esta prestación. Será la empresa la encargada de descontar esta cantidad de los salarios de tramitación para ingresarlos a la entidad gestora.
  • Con los salarios percibidos en otra empresa. Como hemos indicado, encontrar un nuevo trabajo finaliza el cómputo de los días de salario a percibir en concepto de salarios de tramitación. Esto se debe a que el salario percibido en la nueva empresa resulta incompatible con el que se habría percibido en la antigua o, en este caso, con los salarios de tramitación.

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