Salario base

El salario base es la retribución fija que se abona a un trabajador por el tiempo que dedique, ya sea en días, semanas o meses, a su función profesional. Esta cantidad, abonada en toda nómina, se determina según un convenio colectivo o un contrato individual y se puede ver suplementada por complementos salariales pactados anteriormente.

Este término aparece definido en el tercer punto del artículo 26 del Estatuto de los Trabajadores de la siguiente manera:

3. Mediante la negociación colectiva o, en su defecto, el contrato individual, se determinará la estructura del salario, que deberá comprender el salario base, como retribución fijada por unidad de tiempo o de obra y, en su caso, complementos salariales fijados en función de circunstancias relativas a las condiciones personales del trabajador, al trabajo realizado o a la situación y resultados de la empresa, que se calcularán conforme a los criterios que a tal efecto se pacten. Igualmente se pactará el carácter consolidable o no de dichos complementos salariales, no teniendo el carácter de consolidables, salvo acuerdo en contrario, los que estén vinculados al puesto de trabajo o a la situación y resultados de la empresa.

art 26.3 et

El salario, por tanto, contará en su estructura con un salario base, que según estudios del Instituto Nacional de Estadística supone más del 65% del salario, y unos complementos salariales. En estos incentivos pueden influir notablemente variables como la peligrosidad, nocturnidad, toxicidad, antigüedad, penosidad... En este último marco también se sitúan, por ejemplo, las pagas extraordinarias, la participación en beneficios o distintas primas por la calidad y cantidad del trabajo.

¿Cuál es la cantidad del salario base?

Esta cifra está pactada por el trabajador y la empresa mediante un contrato de trabajo y obedece a un convenio colectivo. La cuantía no puede ser inferior al salario mínimo interprofesional, que el Estado se encarga de fijar de acuerdo con unos principios reunidos en el artículo 27 del Estatuto de los Trabajadores:

  • El índice de precios de consumo.
  • La productividad media nacional alcanzada.
  • El incremento de la participación del trabajo en la renta nacional.
  • La coyuntura económica general.

Además, en el apartado segundo de este artículo del Estatuto de los Trabajadores, se recuerda que el salario mínimo profesional es inembargable.