Prisión provisional

Jurídicamente revisado por: Arturo González Pascual
La prisión provisional es una medida cautelar privativa de libertad durante un periodo de tiempo determinado, con el fin de asegurar la presencia del investigado o encausado en un proceso penal ulterior y evitar la comisión de nuevos delitos.
Ideas clave
  • La prisión provisional es una medida cautelar adoptada por auto motivado con base en las razones que establece la ley.
  • Debe adoptarse como último recurso ante la inexistencia de otras medidas efectivas para lograr los mismos fines.
  • No se puede decretar prisión provisional en relación con el enjuiciamiento de delitos castigados con pena de prisión inferior a 2 años.
  • La prisión provisional durará el tiempo estrictamente necesario, y en ningún caso más de 4 años.
  • Por motivos de salud, el internamiento en un centro penitenciario se puede sustituir por la privación de libertad en el propio domicilio.

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¿Qué es la prisión provisional?

La prisión provisional es una medida cautelar excepcional que consiste en el internamiento del investigado o encausado en un centro penitenciario por el tiempo estrictamente necesario mientras está a la espera de la celebración de un proceso penal, y se adopta con la finalidad de asegurar su presencia en el proceso y de evitar que en ese tiempo pueda alterar pruebas, atentar contra bienes de la víctima o cometer nuevos delitos.

Está regulada en los artículos 502 a 519 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal

¿Con qué finalidad se puede decretar la prisión provisional?

La prisión provisional puede ser decretada por el juez o magistrado de instrucción, por el juez que forme las primeras diligencias o por el juez de lo penal o tribunal que conozca de la causa, y siempre que no exista una alternativa menos gravosa que no suponga la privación de libertad del investigado o encausado.

Solo podrá acordarse la prisión provisional cuando sea objetivamente necesario y cumpliendo las condiciones que establece el artículo 503 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal:

  1. Que los hechos que la originan presenten caracteres de delito sancionado con una pena máxima igual o superior a 2 años de prisión, salvo que el investigado o encausado tenga antecedentes penales derivados de delito doloso.
  2. Que haya motivos bastantes para creer criminalmente responsable del delito a la persona contra quien se dicta el auto de prisión.
  3. Que la prisión provisional persiga alguno de los siguientes fines:
    • Imposibilitar la fuga del investigado o encausado y asegurar su presencia en el proceso posterior.
    • Impedir la manipulación o destrucción de pruebas.
    • Evitar represalias contra bienes jurídicos de la víctima.
    • Evitar que el investigado o encausado cometa otros hechos delictivos (este caso, solo si el hecho imputado es doloso).

¿En qué casos no se puede decretar la prisión provisional?

No siempre se puede adoptar la medida de prisión provisional cuando se cumplen los presupuestos para hacerlo.

La ley contempla algunos supuestos en los que no se podrá decretar la prisión provisional: 

  • Cuando la pena correspondiente al delito imputado sea inferior a la de privación de libertad de 2 años.
  • Cuando de las investigaciones practicadas se pueda inferir racionalmente que el hecho no es constitutivo de delito o que se cometió por alguna causa justificada.

Por otro lado, no podrá decretarse prisión provisional incomunicada cuando el investigado o encausado tenga menos de 16 años.

¿Qué duración puede tener la prisión provisional?

Si bien es cierto que no existe un plazo para determinar cuánto se prolongará esta medida, también lo es que la duración de la prisión provisional deberá ser la mínima imprescindible para cumplir sus fines. 

Además, cuando su objetivo sea asegurar la presencia del detenido en el proceso, evitar represalias sobre bienes jurídicos de la víctima o evitar que el investigado o encausado cometa nuevos delitos, en ningún caso podrá ser superior a los siguientes plazos:

  • 1 año, con posibilidad de prórroga de 6 meses, si el delito tiene señalada pena privativa de libertad igual o inferior a 3 años, .
  • 2 años, con posibilidad de prórroga de 2 años, si la pena señalada para el delito es de privación de libertad superior a 3 años.

La prórroga podrá aprobarse por una sola vez, y siempre que concurran circunstancias que hagan pensar que la causa no podrá juzgarse en los plazos iniciales.

En caso de que el detenido sea finalmente condenado y recurra la sentencia, la prisión provisional podrá prorrogarse hasta el límite de la mitad de la pena efectivamente impuesta.

Cuando el objetivo de la prisión provisional sea evitar la manipulación o destrucción de pruebas, su duración no podrá ser superior a 6 meses.

¿Cuál es el procedimiento para adoptar la medida de prisión provisional?

La prisión provisional se acordará después de una audiencia en sede judicial con el Ministerio Fiscal y la acusación particular, y con presencia del abogado de la defensa.

El momento de celebrar dicha audiencia será en el plazo más breve posible, y en todo caso, dentro de las 72 horas siguientes a la puesta a disposición judicial ante el juez o tribunal que deba conocer de la causa.

La prisión provisional deberá decretarse por medio de un auto de prisión motivado en el que se detalle la descripción del hecho y los fines previstos con la medida.

Tanto si se decreta la prisión provisional del detenido como su libertad provisional con o sin fianza, se deberá comunicar esta circunstancia a los ofendidos o perjudicados por el delito cuya seguridad pueda verse afectada por la resolución (artículo 506.3).

El auto de prisión es apelable, conforme a los trámites del artículo 766 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y por un procedimiento de carácter preferente.

¿Cuándo es posible la prisión provisional en el propio domicilio?

En caso de que resulte aconsejable por razones de enfermedad, cuando el internamiento pueda suponer un grave riesgo para la salud del detenido, el juez o tribunal podrá acordar que la prisión provisional se cumpla en el domicilio del investigado o encausado, adoptando las medidas de vigilancia que resulten necesarias.

Además, se podrá autorizar que el detenido salga de su domicilio las horas necesarias para el tratamiento de su enfermedad.

También cabe la posibilidad de que la medida de prisión provisional se cumpla en un centro oficial u organización legalmente reconocida para la continuación de un tratamiento de deshabituación o desintoxicación, en caso de que el detenido lo haya iniciado con posterioridad a la comisión de los hechos.

¿Cuándo se puede decretar la prisión provisional incomunicada?

Como medida excepcional, se puede decretar la prisión provisional incomunicada si concurre alguna de las siguientes circunstancias: 

  • Que exista la necesidad urgente de evitar graves consecuencias que puedan poner en peligro la vida, la libertad o la integridad física de una persona.
  • Que existe la necesidad urgente de una actuación inmediata de los jueces de instrucción para evitar comprometer de modo grave el proceso penal.

La incomunicación durará el tiempo estrictamente necesario para la práctica de las diligencias oportunas que eviten los peligros mencionados, y no podrá extenderse más allá de 5 días, pudiendo prorrogarse por 5 días más como máximo en algunos casos.

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Arturo González Pascual, abogado especialista en derecho penal
Arturo González Pascual
Abogado especialista en derecho penal
13 años colegiado
Colegio de Abogados de Madrid (nº 91.186)

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