Pensión alimenticia

La pensión alimenticia es la que deben pagar ciertos familiares en favor de sus parientes en estado de necesidad. Generalmente se utiliza la expresión para hablar de la pensión de los hijos de padres divorciados o separados.

Por tanto, el abono de la pensión de alimentos es una de las principales obligaciones tras el divorcio.

Como se trata de un derecho de los hijos menores, está especialmente protegido por nuestro ordenamiento jurídico. Este régimen de protección la diferencia de la pensión compensatoria, que se establece en favor del cónyuge que quede en situación de desigualdad tras la separación o divorcio.

Pensión de alimentos

La pensión alimenticia es un pago periódico que debe realizar el progenitor que no posee la custodia para colaborar en la crianza del hijo.

Qué es la pensión alimenticia

El artículo 142 del Código Civil define como alimentos lo indispensable para:

  • Sustento.
  • Habitación.
  • Vestido.
  • Educación e instrucción.
  • Gastos de embarazo y parto.

Esta definición cubre a grandes rasgos los gastos que incluye la pensión de alimentos, aunque más adelante se analiza en mayor profundidad. De momento basta con entender que esta prestación incluye los gastos básicos del día a día del hijo o familiar.

La pensión alimenticia debe pagarse a los hijos menores de edad y a los mayores o emancipados que carezcan de ingresos propios por causas ajenas a su voluntad. Su cuantía puede establecerse en el convenio de separación o divorcio o en virtud de sentencia judicial.

Esta obligación es una de las más conflictivas en estos casos, principalmente por su larga duración y la tensión que suele haber entre los ex cónyuges. Por eso, es recomendable contar con asistencia letrada especializada al redactar el convenio de separación o divorcio.

Quién debe pagar la pensión alimenticia

Dentro de la pensión de alimentos existen dos figuras:

  • El deudor de la pensión. Se trata del alimentante, que es quien debe abonar la pensión periódicamente.
  • El acreedor de la pensión. Se trata del alimentista, que es quien cobra la pensión.

Como venimos señalando, la pensión alimenticia suele hacer referencia a la que uno de los progenitores abona al otro tras el divorcio para sufragar los gastos de crianza del hijo menor común.

En general, es el progenitor no custodio quien debe abonar esta pensión. Y ello porque se entiende que el progenitor custodio ya asume gastos cotidianos en su día a día.

Cuando el alimentista es menor de edad la pensión alimenticia se abona al progenitor con el que convive. Sin embargo, no debe entenderse que el progenitor que la recibe es el acreedor de la pensión. La cobra simplemente por ser el custodio del alimentista.

Es importante entender este matiz, ya que el progenitor que recibe el pago de la pensión lo hace en nombre de los hijos comunes y debe repercutir tal ingreso en interés de estos.

Por último, cabe señalar que la pensión de alimentos se refiere más genéricamente a la ayuda entre parientes. Están obligados a prestarse esta asistencia los cónyuges, ascendientes y descendientes. Es el Código Civil el que regula el modo de reclamar esta prestación, y lo mejor es hacerlo ayudado de un experto en derecho de familia.

Qué incluye la pensión de alimentos

Para determinar qué gastos se consideran incluidos en la pensión de alimentos hay que acudir al convenio regulador o a la sentencia de divorcio. Lo mejor es que se determinen con la mayor precisión, pues este es el único modo de evitar controversias posteriores.

En caso de que la determinación no sea clara o existan diferencias interpretativas habrá que acudir a los conceptos de gastos ordinarios y extraordinarios.

  • Son gastos ordinarios los previsibles y periódicos. Entre ellos destacan la vivienda, la alimentación y los gastos médicos y educativos. Se consideran incluidos en la pensión de alimentos, lo que significa que el cónyuge custodio no puede pedir más dinero a su ex pareja para sufragarlos.
  • Son gastos extraordinarios los imprevisibles y eventuales. Entre ellos habrá algunos necesarios (por ejemplo, una intervención médica puntual o una ortodoncia) y otros no necesarios (como podrían ser las clases de inglés). Al considerarse excluidos de la pensión de alimentos, el cónyuge custodio podrá pedir a su ex pareja que abone el 50% de los gastos extraordinarios. Que el gasto sea o no necesario determina que deba solicitarse o no el consentimiento del otro cónyuge. En caso de controversia puede acudirse a los tribunales para que sea el Juez quien autorice el gasto.

Cómo se calcula la pensión alimenticia

La cuantía de la pensión de alimentos depende de diversos factores. Por ejemplo, el número de hijos y sus necesidades, el lugar de residencia y el patrimonio de los progenitores. Se actualiza anualmente (generalmente conforme al IPC) y puede instarse una modificación si así lo recomienda un cambio esencial de las circunstancias familiares.

La pensión alimenticia se fija en función de los ingresos económicos del progenitor que deba abonarla, de los gastos aproximados que cada menor pueda devengar y del número de hijos a percibirla.

Dicha fijación es objetiva y si bien si hay acuerdo entre las partes se puede fijar la cantidad que ambos acuerden también es verdad que en caso de divorcio contencioso será el juez el que la fijará en función de los mencionados criterios.

Es muy importante la intervención del Fiscal de Menores a la hora de revisar y aprobar las cantidades fijadas como pensión de alimentos como garantía real de que los menores quedan suficientemente amparados.

José Manuel Sierra, abogado de familia en Sierra Abogados

Generalmente se emplea la herramienta del CGPJ, que permite calcular la pensión procedente en virtud de:

  • Tipo de custodia.
  • Número de hijos.
  • Año en curso.
  • Localidad de residencia del menor.

La cantidad arrojada por esta aplicación suele ser pacífica, pero en cada caso un buen civilista podría defender cifras superiores o inferiores.

Ten en cuenta que la especial protección que nuestro ordenamiento brinda a esta prestación hace que no dependa de tu capacidad de endeudamiento. Además, en algunos casos podría hacer embargables cantidades que en principio no lo serían.

Por tanto, al contrario que la pensión compensatoria, no podrás dejar de pagar esta prestación por una mala tesitura económica, debiendo respetar siempre la pensión mínima.

Cómo proceder si no se puede pagar la pensión de alimentos

La pensión alimenticia no puede dejar de pagarse voluntariamente. Esto significa que si en un momento dado sufrieras un giro en tu fortuna que te hiciera insostenible la pensión acordada o impuesta tendrías que acudir a los tribunales para solicitar una modificación de medidas definitivas.

Ten en cuenta que la pensión impagada puede reclamarse por vía ejecutiva. Además, dejar de atender al pago está penado como delito de abandono de familia por el artículo 227 del Código Penal. Este delito se produce cuando deja de pagarse la pensión de alimentos o compensatoria:

  • Durante 2 meses consecutivos.
  • O durante 4 meses no consecutivos.

Para modificar, suspender o extinguir la pensión alimenticia deberás acudir al procedimiento judicial de modificación de medidas. Necesitarás demostrar que han cambiado de forma definitiva las circunstancias en las que se calculó la anterior pensión de alimentos.

Otras situaciones en las que podrías acudir a un procedimiento de modificación o extinción de la pensión alimenticia son aquellas en que la fortuna del cónyuge custodio aumente o las necesidades de los hijos disminuyan. Ejemplos de uno y otro caso son el acceso al mercado laboral.

Cuándo se extingue la pensión alimenticia

Contra lo que cree (erróneamente) mucha gente, la pensión alimenticia no se extingue con la mayoría de edad del hijo. De modo que tendrás que instar su extinción cuando creas que ya no tienes la obligación de pagarla. Mientras tanto, lo más recomendable es que sigas ingresando la pensión de alimentos en la cuenta de tu ex pareja, especialmente si así lo determina el convenio o sentencia de separación.

Hay que tener en cuenta que la pensión de alimentos a favor de los hijos, si bien no se extingue automáticamente cuando éstos cumplen la mayoría de edad, tampoco puede durar para siempre, relacionándose su desaparición con el momento en que se alcanza la independencia económica.

A veces se fija un límite temporal; otras veces un límite basado en objetivos (terminar los estudios, encontrar trabajo...). No hay que perder de vista que se trata de una obligación de los progenitores, pero la jurisprudencia no ampara que los hijos se aprovechen de ello y que prolonguen indefinidamente el derecho a cobrarla a través de su inacción.

Elena Crespo Lorenzo, abogada especialista en Derecho de Familia

Las circunstancias que permiten la extinción de la pensión alimenticia son:

  • Muerte del alimentista o del alimentante.
  • Que tu hijo incurra en causa de desheredación, incremente su patrimonio, acceda a un empleo o no lo haga por mala conducta o falta de aplicación.
  • O que tu patrimonio se reduzca tanto que no puedas satisfacer los alimentos sin desatender tus propias necesidades. Ten en cuenta que en este caso puedes optar por la suspensión de la obligación, pero difícilmente por su extinción.