Segundo grado de afinidad

El segundo grado de afinidad se refiere al vínculo legal entre una persona y los parientes de su cónyuge, en segunda línea. Incluye a los abuelos, nietos y hermanos del cónyuge.

¿Qué es el segundo grado de afinidad?

El segundo grado de afinidad se refiere a la relación de parentesco que se establece entre una persona y los familiares de su cónyuge o conviviente, específicamente con los hermanos del cónyuge, los abuelos del cónyuge y los nietos del cónyuge. En otras palabras, implica la relación que uno tiene con los parientes de la pareja, hasta el nivel de abuelos o nietos.

Por ejemplo, si una persona está casada, sus cuñados (hermanos de su cónyuge) y los abuelos de su cónyuge son considerados dentro del segundo grado de afinidad. Este tipo de parentesco es relevante en varios contextos legales y administrativos, como en cuestiones de sucesiones, impedimentos matrimoniales y derechos laborales.

¿Dónde se regula el segundo grado de afinidad en el Perú?

El concepto de afinidad, incluyendo el segundo grado de afinidad, está regulado principalmente en el Código Civil peruano. Específicamente, el artículo 237 del Código Civil define el parentesco por afinidad y establece los grados de afinidad en función de los vínculos familiares del cónyuge.

El matrimonio produce parentesco de afinidad entre cada uno de los cónyuges con los parientes consanguíneos del otro. Cada cónyuge se halla en igual línea y grado de parentesco por afinidad que el otro por consanguinidad.

La afinidad en línea recta no acaba por la disolución del matrimonio que la produce. Subsiste la afinidad en el segundo grado de la línea colateral en caso de divorcio y mientras viva el ex-cónyuge.

Artículo 237 del Código Civil del Perú

Además, otras normativas y regulaciones peruanas también hacen referencia a la afinidad en el contexto de impedimentos matrimoniales, derechos laborales y beneficios sociales, como los estatutos de la función pública y las normas laborales que tratan sobre permisos y licencias por motivos familiares.

Implicaciones del segundo grado de afinidad

Impedimentos matrimoniales

Uno de los contextos más relevantes donde se aplica el segundo grado de afinidad es en los impedimentos matrimoniales. Según el artículo 242 del Código Civil, no pueden contraer matrimonio las personas que estén unidas por ciertos grados de parentesco, incluyendo el segundo grado de afinidad.

No pueden contraer matrimonio entre sí:

(...)

4. Los afines en el segundo grado de la línea colateral cuando el matrimonio que produjo la afinidad se disolvió por divorcio y el ex-cónyuge vive.

5. El adoptante, el adoptado y sus familiares en las líneas y dentro de los grados señalados en los incisos 1 a 4 para la consanguinidad y la afinidad.

(...)

Artículo 242 del Código Civil del Perú

Derechos laborales

En el ámbito laboral, el segundo grado de afinidad también tiene importancia. La legislación laboral peruana prevé ciertas licencias y permisos para atender situaciones familiares que incluyen a los parientes por afinidad.

Por ejemplo, en casos de fallecimiento de un pariente hasta el segundo grado de afinidad, los trabajadores tienen derecho a licencias por duelo, tal como lo establece la Ley de Productividad y Competitividad Laboral.

Sucesiones y herencias

Aunque los parientes por afinidad no tienen derechos sucesorios directos, su consideración puede ser relevante en la administración de la herencia. Por ejemplo, el cónyuge sobreviviente tiene ciertos derechos sobre la herencia, y sus familiares por afinidad pueden influir en la distribución de bienes y en las decisiones relativas a la masa hereditaria.

Beneficios sociales

En algunos casos, los beneficios sociales y las prestaciones pueden extenderse a los parientes por afinidad hasta el segundo grado. Esto incluye, por ejemplo, la inclusión de parientes por afinidad en el seguro de salud y otros beneficios que ofrece el Estado o las entidades privadas.

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