Principio de legalidad

​​​​El principio de legalidad establece un soporte básico del derecho público, el cual tiene como objetivo garantizar la seguridad jurídica. Lo que es posible si el poder público actúa dentro de los límites definidos por la ley.

Por ello, este principio involucra un criterio fundamental del derecho penal, al actuar como parámetro de la acción punitiva del Estado. De modo que se pueda establecer un contexto de derecho y un poder con base y límites en las normas jurídicas.

De hecho, en el artículo dos, inciso veinticuatro, de la Constitución del Perú, se consagra el principio de legalidad. Pues sostiene que ninguna persona puede ser procesada o condenada por un acto que no esté calificado en la ley.

Base del principio de legalidad

En palabras sencillas, el principio de legalidad expresa que no existe delito si no lo expresa ley. Por lo tanto, para que un comportamiento pueda ser sancionado como delito, este debe estar prohibido por la ley penal.

Bajo este enfoque, dicho principio representa una garantía que busca limitar y regular el poder del Estado. Con la finalidad de proteger a los ciudadanos, por igual, al mostrar cuáles son los límites y cómo actuará la autoridad si se vulneran.

Todo ello quiere decir que el principio de legibilidad implica que los delitos deben estar definidos de forma clara en la normativa. Para que de esta manera las personas sean conscientes de qué conductas son ilegales y pueden ocasionar sanciones.

Elementos del principio de legalidad

Existen cuatro elementos del principio de legalidad, de acuerdo a las disposiciones del poder judicial peruano, las cuales se muestran a continuación:

  • No hay delito si no existe una ley previa, estricta y escrita: antes de que una conducta sea calificada como delito y sancionada, esta deba estar prevista en la ley de forma clara y por escrito.
  • No existe sanción si no hay ley: establece que cualquier sanción penal sin alguna ley que la prevea se considera inválida. Lo cual se manifiesta en las disposiciones del Código Penal artículo dos.
  • No hay sanción sin juicio preliminar: implica que una persona pueda ser condenada sólo si existe un juicio formal. Donde se presenten las garantías definidas por la ley para todas las partes.
  • No hay pena si no hay ley: sostiene que ningún hecho puede considerarse delito si una normativa no lo ha declarado antes como tal. Además, no se puede asignar una pena si no se está descrita en la ley con anterioridad.

Propósito del principio de legalidad

El principio de legalidad compone una garantía constitucional de los derechos esenciales de los ciudadanos. Debido a que este principio restringe la imputación injusta de cualquier sanción penal.

De esta forma, la ejecución efectiva del principio de legalidad implica seguridad jurídica y el respeto por los derechos. Por lo tanto, el Estado sólo podrá aplicar sanciones a las conductas definidas por la ley penal de forma clara y escrita.

Por último, decir que los derechos de las personas pueden ser afectados sólo si existen conductas prohibidas dispuestas con anterioridad por la ley penal.