Derecho al honor

El derecho al honor es aquel que protege la dignidad y la reputación de una persona. Por lo tanto, todo individuo tiene el derecho de no ser objeto de difamación o humillación pública.

Bajo este contexto, el derecho al honor busca evitar el deterioro de la personalidad de un individuo. Así como también facilitar el respeto de la dignidad e integridad de las personas.

La Constitución Política del Perú establece como un derecho fundamental al derecho al honor. Es decir, que a nivel legal se presentan disposiciones y criterios específicos para preservar la buena reputación y prestigio de los ciudadanos.

Disposiciones de ley referentes al derecho al honor

El artículo 2 de la Constitución Política del Perú inciso 7 sostiene que toda persona tiene derecho al honor y a la buena reputación.  Así como también se le debe respeto a la intimidad personal y familiar.

En otras palabras, la ley busca garantizar que cada ciudadano sea tratado con respeto y dignidad. Además, que su identidad y vida privada no sean expuestas al escarnio público sin su consentimiento.

Por ello, el derecho al honor tiene como función salvaguardar la privacidad, la familia y la honra de cada persona. Esto al establecer que ningún individuo debe ser sometido a intromisiones a su vida privada o ataques contra su reputación.

Además, los ciudadanos tienen el derecho legal de ser respetados ante situaciones que pueden vulnerar su integridad. De ser el caso, una persona agraviada puede presentar una demanda por daños y perjuicios para buscar una compensación por la lesión a su honor.

Elementos presentes en el derecho al honor

Conforme a los criterios de ley, el derecho al honor presenta los siguientes elementos: 

  • Reconocimiento constitucional: el derecho al honor está reconocido como un derecho fundamental. Por ello, toda persona tiene derecho a la protección de su honor, intimidad personal y familiar.
  • Acciones legales: la vulneración de este derecho puede traer como consecuencia la ejecución de procedimientos jurídicos.
  • Protección a la reputación: el derecho al honor ofrece protección a la reputación de las personas contra ataques que puedan dañar su buena imagen ante la sociedad.
  • Privacidad: este derecho resguarda la información privada que pueda afectar y deteriorar el honor de una persona. La divulgación sin autorización de información privada de un individuo está sujeta a consecuencias legales.
  • Resguardo a la propia imagen: el derecho al honor se vincula con la protección a la imagen propia y a la integridad de un individuo.

Límites en el derecho al honor

En el marco del derecho al honor se encuentra el ejercicio arbitrario de la libertad de expresión o información. Dado que dicha información compartida no puede ser perjudicial para la dignidad de una persona.

En otras palabras, es necesario equilibrar el reconocimiento y la protección del honor. Así como la libertad de expresión en diferentes contextos que se puedan presentar.

De esta forma, la libertad de expresión no se establece como absoluta. Esta se manifiesta como ciertas limitaciones para garantizar el derecho al honor en distintas circunstancias.