Nacionalidad

La nacionalidad es la unión jurídica de un individuo con un Estado, lo que supone ciertos derechos pero también una serie de obligaciones entre las partes.

Según Wikipedia, en derecho la nacionalidad es “la pertenencia de una persona a un ordenamiento jurídico concreto”.

Uno de los derechos que se adquieren a través de la nacionalidad es la protección por parte del Estado (por ejemplo protección y asesoramiento de un individuo cuando se encuentra en el extranjero). Por otro lado, la obligación del individuo frente al Estado es el cumplimiento de sus normas.

Existen leyes internacionales ya establecidas sobre aspectos generales de la nacionalidad (por ejemplo en la Declaración Universal de los Derechos Humanos), y además cada país se rige por sus propias normas sobre la nacionalidad en sus constituciones. Por lo tanto, cada país tiene derecho a decidir si una persona merece o no una nacionalidad, y quitársela cuando el individuo haya incumplido las leyes propias del país.

No debe confundirse el concepto de nacionalidad con el de ciudadanía, los cuales se encuentran relacionados pero no conllevan lo mismo. La ciudadanía está relacionada con los derechos políticos y sociales de una persona en un país determinado (como por ejemplo el derecho a voto).

Modos de adquisición de la nacionalidad

Las dos formas más generalizadas de obtener una nacionalidad concreta es por nacimiento o por naturalización. Aunque con variaciones dependiendo de la legislación de cada país, podemos decir que existen cuatro vías específicas de adquisición de una nacionalidad.

Nacionalidad originaria (por nacimiento):

  1. Ius sanguinis (derecho de sangre). La nacionalidad que se adquiere es la de los padres, independientemente del lugar de nacimiento.
  2. Nacionalidad ius soli (derecho de suelo), otorgada por lugar de nacimiento, sin tener en cuenta la nacionalidad de los padres.

Nacionalidad derivativa (por una modificación en la originaria):

  1. Ius domicili (derecho de domicilio). Obtener la nacionalidad por residencia dependerá del tiempo y los plazos marcados por cada país.
  2. Nacionalidad ius optandi (derecho de optar), consiste en decidir un nacionalidad entre varias a las que se tiene derecho (por ejemplo cuando la nacionalidad de una persona por sangre es diferente a la de suelo, y puede decidir una de las dos).

En todos los casos existe la posibilidad tanto de perder la nacionalidad (por incumplimientos graves de la legislación dependiendo el país o por adquisición voluntaria de otra distinta) como de recuperarla posteriormente, siempre y cuando se cumplan una serie de requisitos.

Concretamente, la legislación constitucional de España indica cinco modos diferentes de adquisición de la nacionalidad española (cada uno de ellos con varias especificaciones): nacionalidad de origen, nacionalidad por opción, por residencia (en general durante diez años de forma legal y continuada), por carta de naturaleza (otorgada por el Gobierno por circunstancias excepcionales), y por posesión de estado.

En España, no se establece como vía de obtención, la nacionalidad española por matrimonio con un español ni tampoco por tener hijos españoles.

¿Es posible tener más de una nacionalidad al mismo tiempo?

La respuesta es sí. La doble nacionalidad se encuentra aceptada por el Derecho Internacional (también se pueden tener más de dos, conocido como múltiple nacionalidad). No todos los país lo reconocen en su legislación (como México).

Aunque se conserven más de una nacionalidad (siempre que los países involucrados lo permitan en su legislación), sólo se puede ejercer una de ellas.