Usufructo

El usufructo, como lo define el artículo 980 del Código Civil Federal "es el derecho real y temporal de disfrutar de los bienes ajenos."

Para explicarlo debemos remitirnos a los elementos de la propiedad, estos son el derecho a usar, el derecho a disfrutar y el derecho a disponer. El derecho a usar es algo que no requiere mayor explicación y el derecho a disponer no necesitaremos explicarlo por el momento. Por lo tanto, nos enfocaremos en el derecho a disfrutar, que consiste en el derecho de adueñarse de los frutos de un bien, estos frutos pueden ser naturales (como la leche de una vaca o las frutas de un árbol o la cosecha de un sembradío) o civiles (como pueden ser las rentas que se pagan de un inmueble).

Usufructo

Una persona posee el usufructo de una vivienda cuando tiene derecho a usarla pero no posee su propiedad.

El usufructo puede constituirse por ley, por voluntad del propietario o por prescripción (es decir por el paso del tiempo causando la adquisición de un derecho por parte del usufructuario). A su vez puede constituirse a favor de una persona o de varias.

Podrá durar toda la vida del usufructuario, se conoce como usufructo vitalicio, cuando no se establece tiempo límite para su duración la ley por defecto lo considera vitalicio. Sin embargo, para el caso de las personas morales este solo podrá durar un máximo de veinte años (artículo 1040), o en otro caso, cuando la persona moral deje de existir. Si se establece un plazo mayor a la vida del usufructuario, podrá heredar ese usufructo y durará el tiempo establecido. Por poner un ejemplo si Juan le da en usufructo a Pedro su casa por cien años y Pedro muere en 50, sus herederos podrían ejercer el usufructo por los cincuenta años restantes.

El usufructo puede ser gratuito u oneroso, gratuito significa que el propietario no obtuvo ningún beneficio por hacerlo y oneroso implica que hubo alguna ganancia, ya sea una obligación para el usufructuario o un pago de alguna clase.

El usufructo a su vez se puede transferir a un tercero, sin embargo si este segundo usufructo se constituyera de manera vitalicia su duración será la misma que la del primer usufructo o bien mientras viva el primer usufructuario.

Como tal, no existen limitaciones en cuanto a qué se puede usufructuar, ya que pueden ser bienes inmuebles, bienes muebles (como coches) o bien dinero u otros activos.

Las obligaciones del usufructuario son esencialmente de conservar el bien, sin embargo si este tuviere deterioro producto de su uso normal, no estará obligado a restituirlo, solo deberá compensar daños en caso de que el deterioro fuere porque no lo impidió debiendo impedirlo o bien porque lo causó de forma deliberada. En ese sentido, tal como señala el artículo 1006 del Código Civil Federal deberá otorgar una fianza al dueño del bien. Sin embargo ésta podrá ser dispensada y se tendrá como tal si no se señala en el contrato respectivo.

El mal uso del bien en usufructo no lo extingue; sin embargo si el mal uso fuere grave (que pudiere causarle un daño al bien), el propietario puede pedir que se le ponga en posesión de los bienes, debiendo este pagar al usufructuario de manera anual el producto líquido de los mismos (los frutos, en dinero), por el tiempo que dure el usufructo, menos el pago que recibiría por la labor de administrar el bien.

La reserva de usufructo, es cuando al realizarse un acto traslativo de dominio (como una compraventa o una donación) se constituye un usufructo hacia alguna de las partes, en este caso la propiedad la obtiene quien se señala en el contrato pero el derecho a disfrutar se queda en otra persona. Adicionalmente se acostumbra además a imponer una limitación de dominio, con lo que se restringe al propietario el derecho a enajenar el bien.

Toda vez que en México los actos jurídicos no operan de manera automática, una vez que se termine un usufructo (porque transcurrió el tiempo señalado o murió el usufructuario de un usufructo vitalicio) debe realizarse un acto jurídico llamado consolidación de la propiedad, en especial para bienes inmuebles, donde se establece que el derecho a disfrutar corresponde nuevamente al propietario.

Una vez que acaba el usufructo, los contratos que respecto de él haya celebrado el usufructuario, no obligan al propietario, por lo que podrá tomar posesión de su bien al instante, y los que contrataron con el usufructuario no podrán pedirle al propietario indemnización pero sí al usufructuario.