Sociedad Anónima

La Sociedad Anónima, es la sociedad mercantil por excelencia, esta se rige en lo general por el Capítulo Quinto de la Ley General de Sociedades Mercantiles de México (en adelante LGSM). Tal como señala el artículo 87 de esa Ley, se constituye bajo una denominación, eso significa que el "nombre" de esta persona moral se puede crear con libertad, sin seguir ninguna regla específica más que, como señala el artículo 88 de la LGSM, deba ir seguida por las palabras "Sociedad Anónima" o su abreviatura (S.A.).

Sociedad anónima

La Sociedad Anónima (S.A), es un tipo de Sociedad Mercantil Capitalista nacida para las grandes acumulaciones de capital.

Otra peculiaridad de estas sociedades es el nivel de responsabilidad que tienen los socios con ella y los terceros con que esta negocie: como se trata de una sociedad a las que la doctrina llama "Intuitu pecuniæ", lo importante de ella, no es quienes son los socios, sino el patrimonio y el capital de la misma por lo que la obligación patrimonial de los socios solo llega hasta pagar el capital que representan sus acciones, es decir, si una sociedad se constituye con un capital de $50,000.00, representados por 50 acciones, con un valor de $1000.00 cada una y un socio adquiere 10 acciones, su única obligación patrimonial sería pagar $10,000.00 sin que deba responder por las deudas de la sociedad, en caso de ser necesario. Esto porque atendiendo a la teoría, se entiende que uno no negocia con la sociedad por sus socios, ni por que piense que son personas íntegras o solventes, sino que negocia con una empresa (sociedad) que tiene recursos suficientes para cumplir con sus obligaciones.

Las sociedades anónimas (a diferencia de las Cooperativas, las Sociedades de Producción Rural, entre otras) se deben constituir, ya sea ante un Notario Público, un Corredor Público o bien mediante suscripción pública (atendiendo a lo establecido por la Ley del Mercado de Valores). Durante esta constitución, a la que se denomina Asamblea General Constitutiva, se comprobará la suscripción y pago del capital Social, así como la designación de los funcionarios que administraran y vigilarán la sociedad.

La administración de la sociedad se encargará, según los artículos 142 y 143 de la LGSM, a uno o varios mandatarios que no tendrán que ser socios (dueños de acciones), denominados cuando fuere uno “Administrador Único” y si fueren más “Consejo de Administración”. Siendo considerado el presidente (si no se hiciera designación expresa) el primero en ser nombrado.

Cabe acotar que no pueden ser nombrados para estos cargos personas que estén inhabilitadas para el comercio (Artículos 5 y 12 del Código de Comercio). Estos podrán a su vez otorgar poderes (artículos 149 y 150 de la LGSM), que durarán incluso después de que hayan concluido con su cargo. Si así lo decide la asamblea, los administradores deberán otorgar garantía de su ejercicio y si no lo hicieran sin que conste que se les dispensó de cumplir dicho requisito este no podrá inscribirse en el registro público de comercio, por lo que no surtirá efectos (no sería válido), conforme lo establecen los artículos 153 de la LGSM en relación con los artículos 22, 27 y 29 del Código de Comercio.

Si el administrador actuara teniendo un interés contrario a la sociedad y le ocasionaré algún daño deberá indemnizarla por el mismo. Las responsabilidades del administrador en lo tocante a las deudas de la sociedad, se basan en que haya verificado (o que no mienta respecto a) las aportaciones de los socios (el capital social que realmente se pagó), el pago de los dividendos a los accionistas, así como de que se cumpla con la existencia de los sistemas de contabilidad, control y demás que exige la Ley, pues la omisión de verificar o el incumplimiento intencional lo obligan de manera solidaria por las deudas de la sociedad.

La vigilancia de la persona moral, estará a cargo de uno o varios comisarios (artículo 164 LGSM), quienes no podrán ser personas impedidas para ejercer el comercio, ni empleados de la sociedad (ni de los que sea una sociedad controladora), así como los familiares de los administradores (ya que es a estos a quienes vigilan).