Poder notarial

Un poder notarial es un instrumento legal que permite a una persona delegar la autoridad a otra para que realice diversas gestiones administrativas y legales en su nombre y representación.

Estas gestiones abarcan actividades como la compra y venta de propiedades, la gestión de cuentas bancarias, la inscripción de hijos menores con su apellido, entre otras. Es decir, se trata de un documento legal en el que un poderdante concede autoridad a otra persona, denominada como apoderado, para actuar en su nombre y defender sus intereses legales. Este poder notarial se formaliza a través de un proceso legal ante un notario público o un funcionario autorizado por el Estado.

Tipos

Dependiendo de su alcance y propósito, un poder notarial en México puede ser de dos tipos diferentes: 

  1. Poder especial: se otorga para un propósito o fin específico. Están diseñados para abordar situaciones particulares o tareas concretas. Al otorgar un poder especial, es esencial proporcionar todos los detalles y datos relevantes relacionados con el asunto en cuestión.
  2. Poder general: tienen un alcance más amplio y versátil. Se pueden utilizar para varios fines y se dividen en varias categorías comunes:
    • Poder para Pleitos y Cobranzas: este tipo de poder general permite al apoderado representar al otorgante en procedimientos legales, como demandas o litigios, así como en asuntos relacionados con cobranzas y reclamaciones.
    • Poder para Administración: un poder general de administración confiere autoridad al apoderado para gestionar asuntos financieros y administrativos en nombre del otorgante. Esto puede incluir la gestión de cuentas bancarias, la firma de contratos y la toma de decisiones financieras.
    • Poder para Dominio: un poder general para dominio es el más amplio de los poderes generales. Permite al apoderado ejercer pleno control y dominio sobre las propiedades del otorgante, incluyendo la capacidad de comprar, vender y realizar transacciones inmobiliarias a su nombre.
    • Poder amplísimo: cuando cubre las tres categorías anteriores.

Regulación del poder notarial

Como es común en México en situaciones notariales, la legislación de estos poderes depende de cada entidad federativa. Esto significa que son las leyes estatales específicas las que dan las disposiciones y requisitos para obtener un poder notarial.

Sin embargo, está claro que en todos los casos debe ser otorgado por escrito y firmado ante un notario público que certifique la autenticidad de la firma del poderdante.

Diferencia con el mandato

El Código Civil Federal de México menciona el concepto de mandato, que es muy similar al de poder notarial. El mandato también sirve para que una persona actúe legalmente en representación de otra. Sin embargo, esto solo funciona para actos lícitos en los que la ley no exige la intervención del otorgante.

También los mandatos son más flexibles en sus requisitos, ya que pueden ser incluso verbales, algo que es imposible para el poder notarial. 

Además, en el caso de los mandatos escritos, estos no requieren necesariamente la intervención de un notario público y pueden realizarse incluso sin que haya una ratificación de firmas. Es decir, el poder notarial, como su nombre lo indica, requiere de mayor formalidad.