Libertad condicional

La libertad condicionada, como la nombra el artículo ciento treinta y seis de la Ley Nacional de Ejecución Penal, también conocida como Libertad Condicional, consiste en la liberación de una persona del centro de reclusión (cárcel) siendo sometida ya sea a supervisión o bien a monitoreo electrónico.

Libertad condicional

Para acceder a la libertad condicional es necesario haber cumplido una determinada parte de la pena, así como acreditar otras circunstancias tales como el buen comportamiento, los antecedentes o el tipo de delito.

De acuerdo al artículo 13 de la Ley Nacional de Ejecución Penal la persona sentenciada que sea beneficiada con libertad condicional tendrá las siguientes obligaciones: solicitar autorización judicial para cambiar de domicilio, cumplir con sus deberes relacionados con las medidas de seguimiento impuestas a él, cuidar las herramientas tecnológicas que se empleen para su control, entre otras.

La libertad condicionada podrá ser otorgada por el Juez de Ejecución, que en México es la autoridad dependiente del Poder Judicial encargada de ordenar la forma en que deben cumplirse las sanciones que consisten en la privación o disminución de la libertad de las personas.

Mientras que la persona sometida a libertad condicionada será monitoreada por un funcionario denominado "supervisor de libertad condicionada" dependiente del Poder Ejecutivo (el del Presidente de la República), este será según el artículo 26 de la Ley Nacional de Ejecución Penal una autoridad distinta a la penitenciaria (la que trabaja en las cárceles) o instituciones policiales.

Pudiendo delegar la labor de supervisión a organizaciones de la sociedad civil sin fines de lucro, mismas que deberán ser certificadas para poder hacer esto.

Para que una persona pueda obtener libertad condicionada esta deberá:

  • No haber sido condenada por otro delito, que no represente un riesgo para la víctima u ofendido o los testigos del juicio.
  • Haber tenido buena conducta.
  • Haber realizado las actividades de educación y trabajo de la prisión.
  • Haber cumplido con la reparación del daño en los términos establecidos.
  • No estar siendo juzgado por otro delito.
  • Haber cumplido la mitad de su sentencia (solo para los delitos cometidos a título de dolo, por lo que no aplica para los culposos).

No se le podrá conceder libertad condicionada a los sentenciados por delitos que se relacionen a la delincuencia organizada, al secuestro y a la trata de personas.

Debido a que en México las sanciones penales buscan la reinserción social a través del trabajo y la educación, el régimen de supervisión podrá suavizarse (por decirlo de alguna manera) si la persona que goza de ella lo solicita al Juez de Ejecución y acredita haberse dedicado a actividades: productivas, educativas, culturales o deportivas no remuneradas.

Para el caso de las dos últimas deberá demostrar su participación en difundir, promover o representar competencias en dichas actividades. Mientras que para el caso de las actividades educativas deberá demostrar la obtención de grados académicos.

Según establece el artículo ciento cuarenta de la Ley Nacional de Ejecución Penal, la libertad condicional puede ser revocada por el Juez de Ejecución si se violan repetidamente las condiciones establecidas para la misma. También podrá terminar si es sustituida por otra pena, porque la pena principal se extinga por completo, porque se le conceda al reo libertad anticipada (la cual es plena, sin medidas de supervisión) o porque el reo cometa otro delito mientras se encuentre sometido a libertad condicional.