Comodato

El comodato es quizá uno de los contratos menos conocidos fuera del gremio de la abogacía. Y su uso en un ambiente no jurídico es discutible, quizá muchas veces pueda hacerse uso de este rozando los extremos de un usufructo parcial (o usufructo de habitación) en el que se da el uso de un inmueble y los frutos esenciales para la subsistencia del usufructuario y/o su familia.

Para el caso del contrato que nos ocupa, se trata de un contrato gratuito, es decir no existen prestaciones reciprocas, el Código Civil Federal de México, refiere en su artículo 2497 que es el contrato en que el comodante da el uso gratuito de un bien al comodatario, quien tiene la obligación de devolverla al terminar dicho contrato.

Comodato

El comodato es un contrato por el cual se entrega gratuitamente un bien no fungible para que sea utilizado por un periodo de tiempo y después devolverlo.

En el ejercicio de la abogacía, con frecuencia se suele usar la denominación comodato estableciendo en el contrato condiciones que no son parte de la naturaleza del mismo, la más recurrente es darle al comodatario el derecho a aprovechar los frutos del bien en comodato, lo que en realidad constituiría un usufructo temporal, ya que como establece de manera clara el artículo 2501 del Código Civil Federal el comodatario no adquiere los frutos.

La razón de esta práctica es quizá evitar el error, ya que si en el usufructo no se establece la duración del mismo este se extenderá por toda la vida del usufructuario. Lo que es comprensible, pero aun así es erróneo, y es importante considerar que de acuerdo a la legislación Civil, el referirse a un contrato de una forma distinta a la que corresponde a sus características tiene como consecuencia jurídica que le sean aplicables los artículos relativos a esta última.

El comodato, constituye una posesión precaria por parte del comodatario, es decir que este no se ostenta como dueño del bien que usa, por lo que no podrá apropiarse de él a través de la prescripción positiva.

Las obligaciones del comodatario se limitan a la conservación del bien concretamente este deberá, por Ley, poner todo su esfuerzo en conservarlo pues será responsable de cualquier daño que sufriera por su culpa. Si el bien tuviera un daño tal que ya no pudiera usarse de la forma en que debería, el comodante podrá exigir que se le pague el valor de la misma (antes del deterioro) y dejarle la propiedad al comodatario.

De acuerdo al artículo 2504 del Código Civil Federal, un uso que no corresponda al establecido o que se extienda por más tiempo tendrá la consecuencia de que en caso de alguna situación aunque fuere ajena al comodatario ocasionara la destrucción del bien, tendrá este la obligación de responder por esta.

Si el comodatario destruyera o dejara destruir el bien en comodato, para salvar o no destruir un bien suyo deberá responder por la pérdida del primero.

Por cuanto hace al desgaste natural, producto de un uso normal, este no será responsabilidad del comodatario y solo será asumido por el comodante.

Por ningún motivo, el comodatario podrá retener el bien dado en comodato, por lo que una vez terminado este deberá restituirlo. El plazo del comodato puede establecerse, si esto no se hiciera, el comodante podrá exigir que se entregue el bien en cualquier momento.

Según lo establece el artículo 2512 del Código Civil Federal, el comodato podrá terminar de manera anticipada si tuviere necesidad urgente del bien dado en comodato, si hubiere peligro de que sea destruido si continúa en manos del comodatario o si este deja que sea usado por alguien más. Adicionalmente, de acuerdo al artículo 2515 del Código Civil Federal, la muerte del comodatario pone fin al comodato.

Si el bien en comodato tuviere defectos que le causen perjuicios al comodatario, y el comodante no hubiera avisado de estos al primero, deberá indemnizarlo por ellos.