Ley de Propiedad Horizontal

La Ley de Propiedad Horizontal (LPH) se encarga de regular todos los aspectos relacionados con las comunidades de propietarios. Corresponde con la Ley 49/1960, de 21 de julio aunque a lo largo de los años se han producido varias modificaciones.

Ley de Propiedad Horizontal

La Ley de Propiedad Horizontal regula todos los aspectos relacionados con las comunidades de propietarios de los edificios

En concreto, el artículo 396 del Código Civil español establece lo que se refiere a la forma especial de propiedad denominada propiedad horizontal: «Los diferentes pisos o locales de un edificio o las partes de ellos susceptibles de aprovechamiento independiente por tener salida propia a un elemento común de aquél o a la vía pública podrán ser objeto de propiedad separada, que llevará inherente un derecho de copropiedad sobre los elementos comunes del edificio…».

Por lo tanto, se trata de una ley que establece los derechos y las obligaciones de los propietarios en una comunidad de vecinos en relación con los aspectos comunes de la misma.

Obligaciones de los propietarios

En relación con las obligaciones que determina esta ley para los propietarios de un inmueble que esté sujeto al régimen de propiedad horizontal, se recogen obligaciones tanto para los elementos comunes como para los privativos de los propietarios.

Algunas de las obligaciones más importantes establecidas en la ley son:

  1. Respetar las instalaciones y no alterar elementos arquitectónicos o servicios si perjudica a la seguridad, la configuración o el estado exterior del edificio, o bien daña los derechos de otros propietarios.
  2. Conservar en buen estado el propio local o vivienda.
  3. Contribuir a los gastos de la comunidad, en función de la cuota de participación que se posea.
  4. No realizar actividades prohibidas que resulten dañosas, molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas, y si se desarrollan este tipo de actividades tendrán la obligación de responder ante el resto de propietarios.
  5. Permitir las reparaciones necesarias y la entrada dentro de la propia vivienda o local cuando esté acordado por ley.