Incapacidad permanente total

La incapacidad permanente total para la profesión habitual es uno de los grados en los que se divide la incapacidad laboral permanente. Se produce cuando una persona se encuentra inhabilitada para desempeñar las tareas de su puesto de trabajo habitual, pero podrá dedicarse a otros trabajos diferentes. 

Es importante el aspecto de que el trabajador podrá trabajar en otra profesión diferente a la habitual, ya que esto es lo que diferencia la incapacidad permanente total de la incapacidad permanente absoluta.

Incapacidad permanente total

La incapacidad permanente total consiste en que un trabajador se encuentra imposibilitado para su profesión habitual.

Pero, ¿qué grado de discapacidad supone una incapacidad total? Las personas que tengan reconocida una incapacidad permanente total presentan un grado de discapacidad igual o superior al 33%, lo que proporciona una serie de beneficios sociales y fiscales.

¿Qué se entiende por profesión habitual?

En el caso de que la incapacidad laboral se produzca por una enfermedad común o profesional, la profesión habitual será la que el trabajador desarrollaba durante los últimos 12 meses.

Por otro lado, si se ha producido por un accidente, sea laboral o no, la profesión habitual será la que se estaba desarrollando en el mismo momento del accidente.

Requisitos para la incapacidad permanente total

En general, podrán beneficiarse de la prestación por incapacidad permanente total todas las personas que sean menores de 65 años (la edad de jubilación) y estén dadas de alta o en situación asimilada de alta en la Seguridad Social.

Por otro lado, se exigirá un periodo mínimo de cotización al trabajador si la incapacidad se ha producido por una enfermedad común. Sin embargo, si la incapacidad se produce a consecuencia de un accidente laboral, un accidente no laboral o una enfermedad profesional, no se exige ningún mínimo de cotización.

¿Qué prestación económica corresponde por incapacidad permanente total?

La prestación económica que va a recibir un trabajador que se encuentre incapacitado en este grado consistirá, por norma general, en una pensión mensual del 55% de la base reguladora que recibirá durante toda su vida (es posible que este porcentaje se incremente en determinadas ocasiones).

De manera excepcional, esta prestación podrá sustituirse por una indemnización realizada en un pago único cuando el trabajador afectado sea menor de 60 años.

En cualquier caso, los pagos recibidos por incapacidad son totalmente compatibles con los salarios que se perciban por otro trabajo (de diferentes funciones a la profesión habitual). Sin embargo, no será compatible con el cobro del paro, teniendo que elegir entre recibir una de las dos prestaciones (la del desempleo o la de la incapacidad).

Tributación de la incapacidad total

A diferencia de las prestaciones por gran invalidez o por incapacidad permanente absoluta, las pensiones por incapacidad total para la profesión habitual están sujetas a tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

¿Es revisable la incapacidad permanente total?

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) podrá revisar la incapacidad (por agravación o mejoría) en cualquier momento a partir de la fecha que se haya marcado para ello en la resolución y hasta la edad de jubilación de la persona afectada.

¿Qué es la incapacidad permanente total cualificada?

En el supuesto de que el trabajador que sufre una incapacidad permanente total sea mayor de 55 años y tenga dificultades importantes para obtener un empleo (distinto al de su profesión habitual) por la enfermedad o dolencia que posee, se puede solicitar un incremento de la prestación de un 20%.

Este caso concreto es a lo que se denomina incapacidad permanente total cualificada.