Incapacidad permanente parcial

La incapacidad permanente parcial consiste en que un trabajador, tras sufrir una enfermedad común o profesional o bien un accidente laboral o no laboral, queda inhabilitado con una disminución de su rendimiento laboral no inferior al 33%.

En primer lugar, hay que decir que la incapacidad laboral permanente se divide en cuatro grados: parcial, total, absoluta y gran invalidez. Por lo tanto, la incapacidad permanente parcial es el grado menor de la incapacidad de modo permanente.

Este tipo de incapacidad permanente no imposibilita por completo al trabajador para las tareas habituales de su profesión habitual, pudiendo continuar con su puesto de trabajo a pesar de contar con esta incapacidad. Además, da derecho a recibir una indemnización.

Requisitos para adquirir la incapacidad permanente parcial

El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) declarará la situación de incapacidad permanente parcial siempre que se cumplan los siguientes requisitos generales en la fecha del hecho causante de la incapacidad:

  1. Estar en situación de alta o asimilada al alta.
  2. No tener la edad de jubilación prevista legalmente.
  3. Un periodo mínimo de cotización de 1.800 días en los últimos 10 años (solo se exige en el supuesto de que la incapacidad se produzca por enfermedad común).

Cuantía de la prestación por incapacidad permanente parcial

La persona que posea esta incapacidad laboral tendrá derecho a recibir una prestación de 24 mensualidades de la base reguladora abonadas en único pago.

Esta indemnización es totalmente compatible con el trabajo habitual y está sujeta a retención en el IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) por lo que es obligatorio declarar las cantidad percibidas.