Impuesto de sucesiones

El impuesto de sucesiones se aplica a las herencias tras el fallecimiento de una persona. Por lo tanto, este impuesto es el que debe pagar el heredero por la transmisión de patrimonio que realiza el fallecido.

Según Wikipedia, “el impuesto sobre sucesiones y donaciones es un tributo que grava la transmisión de bienes y/o derechos por personas físicas”. Las sucesiones y las donaciones son dos hechos distintos pero se recogen en una misma figura jurídica.

Impuesto de sucesiones

El impuesto de sucesiones es el que debe pagar un heredero por la transmisión de patrimonio de una herencia tras el fallecimiento de una persona.

En España, esta figura se encuentra regulada en la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.

Características del impuesto de sucesiones

El impuesto sobre sucesiones grava los incrementos patrimoniales obtenidos por personas físicas gratuitamente y mortis causa. Se trata de un impuesto de las siguientes características:

  • Directo, ya que recae sobre la adquisición de bienes y derechos que es una manifestación directa de la capacidad económica.
  • Personal, porque se establece en relación con una persona concreta, que son los herederos en este caso.
  • Subjetivo, puesto que se tienen en cuenta las circunstancias del sujeto pasivo (persona que va a realizar el pago).
  • Progresivo, debido a que cuanto mayor sea la cantidad de la herencia, mayor será el porcentaje de impuesto que deben pagar los herederos.

Asimismo, el impuesto de sucesiones debe pagarse en los 6 meses posteriores de la fecha en que se produzca el fallecimiento de la persona de la cual se derive la herencia.

Por último, este impuesto se regula de forma diferente en cada Comunidad Autónoma, por lo que el porcentaje que se debe pagar puede ser diferente en función de la región.