Ciudadanía

La ciudadanía se refiere al estatus jurídico que otorga derechos políticos y civiles, así como obligaciones a una persona dentro de un Estado. Permite participar en la vida política y acceder a protecciones legales.
Ideas clave
  • La regulación de la ciudadanía en Guatemala se encuentra principalmente en la Constitución Política y la Ley de Nacionalidad, que establecen los requisitos para su adquisición y pérdida.
  • La ciudadanía se adquiere principalmente por nacimiento dentro del territorio nacional, por descendencia, o por naturalización, reflejando un compromiso con el país y su integración en la sociedad.
  • La ciudadanía guatemalteca habilita el derecho a participar en elecciones democráticas, postular a cargos públicos y ofrece acceso a servicios públicos y protecciones.
  • Ser ciudadano en Guatemala implica deberes y obligaciones como el cumplimiento de leyes y contribuciones fiscales.
  • En Guatemala, la nacionalidad es un requisito para la ciudadanía, pero tienen implicaciones legales distintas.

¿Qué es la ciudadanía?

La ciudadanía es el vínculo jurídico-político que une a una persona con un Estado, otorgándole derechos y obligaciones específicas. En Guatemala, este concepto es fundamental para la participación democrática, el acceso a servicios públicos y la protección legal bajo las leyes del país.

La ciudadanía guatemalteca se adquiere principalmente por nacimiento dentro del territorio nacional, por descendencia, o por naturalización, conforme a los procedimientos legales establecidos.

¿Dónde se regula la ciudadanía en Guatemala?

La ciudadanía en Guatemala se regula primordialmente en la Constitución Política de la República de Guatemala y en la Ley de Nacionalidad. La Constitución establece los derechos y obligaciones de los ciudadanos, así como los requisitos para su adquisición y pérdida. La Ley de Nacionalidad detalla los procesos relacionados con la adquisición de la nacionalidad, que es un paso previo y necesario para la obtención de la ciudadanía.

Son ciudadanos los guatemaltecos mayores de dieciocho años de edad. Los ciudadanos no tendrán más limitaciones, que las que establecen esta Constitución y la ley.

Artículo 147 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Derechos y obligaciones de los ciudadanos

Los ciudadanos guatemaltecos tienen el derecho a participar en las elecciones, a acceder a cargos públicos, a recibir protecciones y servicios del Estado, y a vivir bajo la protección de sus leyes. A su vez, tienen el deber de respetar las leyes, contribuir al financiamiento del Estado a través de impuestos y participar activamente en la vida política y comunitaria del país.

Deberes y derechos políticos. Son derechos y deberes de los ciudadanos:

a. Inscribirse en el Registro de Ciudadanos;

b. Elegir y ser electo;

c. Velar por la libertad y efectividad del sufragio y la pureza del proceso electoral;

d. Optar a cargos públicos;

e. Participar en actividades políticas; y

f. Defender el principio de alternabilidad y no reelección en el ejercicio de la Presidencia de la República.

Artículo 136 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Diferencias entre ciudadanía y nacionalidad

Aunque a menudo se usan indistintamente, ciudadanía y nacionalidad no son sinónimos. La nacionalidad es el vínculo que une a una persona con un Estado, sin considerar derechos políticos, mientras que la ciudadanía incluye la capacidad de participación activa en la política del Estado. En Guatemala, la nacionalidad es un requisito previo para la ciudadanía.

La nacionalidad guatemalteca es el vínculo jurídico-político existente entre quienes la Constitución de la República determina y el Estado de Guatemala. Tiene por fundamentos un nexo de carácter social y una comunidad de existencia, intereses y sentimientos e implica derechos y deberes recíprocos.

Artículo 1 de la Ley de Nacionalidad de Guatemala

Ciudadanía de origen

Nacionalidad de origen. Son guatemaltecos de origen, los nacidos en el territorio de la República de Guatemala, naves y aeronaves guatemaltecas y los hijos de padre o madre guatemaltecos, nacidos en el extranjero. Se exceptúan los hijos de funcionarios diplomáticos y de quienes ejerzan cargos legalmente equiparados. A ningún guatemalteco de origen, puede privársele de su nacionalidad.

Artículo 144 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Ciudadanía de centroamericanos

Nacionalidad de centroamericanos. También se consideran guatemaltecos de origen, a los nacionales por nacimiento, de las repúblicas que constituyeron la Federación de Centroamérica, si adquieren domicilio en Guatemala y manifestar en ante autoridad competente, su deseo de ser guatemaltecos. En ese caso podrán conservar su nacionalidad de origen, sin perjuicio de lo que se establezca en tratados o convenios centroamericanos.

Artículo 145 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Proceso de naturalización en Guatemala

Los extranjeros pueden adquirir la ciudadanía guatemalteca a través del proceso de naturalización, que implica cumplir con un período de residencia en el país, demostrar buen comportamiento y conocimiento del idioma español, entre otros requisitos. Este proceso refleja el compromiso del individuo con Guatemala y su integración en la sociedad.

Naturalización. Son guatemaltecos, quienes obtengan su naturalización, de conformidad con la ley.

Los guatemaltecos naturalizados, tienen los mismos derechos que los de origen, salvo las limitaciones que establece esta Constitución.

Artículo 146 de la Constitución Política de la República de Guatemala

El proceso para revocar la naturalización está regulado en el artículo 56 de la Ley de Nacionalidad:

La naturalización guatemalteca se revocará:

1º.- Cuando el naturalizado participe en actividades contra la seguridad interior o exterior del Estado, contra el orden público o contra las instituciones sociales, exista o no proceso judicial por delito.

2º.- Si el naturalizado invocare soberanía extranjera frente a Guatemala.

3º.- Cuando el naturalizado se negare injustificadamente a servir o defender a Guatemala, o contraviniere sistemáticamente los deberes inherentes a la ciudadanía.

4º.- Cuando resultare que la persona tenía antecedentes graves, salvo que hubieren transcurrido más de cinco años desde la naturalización y durante de ellos hubiere observado buena conducta.

5º.- La naturalización por matrimonio:

a) Por nulidad o insubsistencia del vínculo, declaradas judicialmente, si el cónyuge naturalizado hubiere actuado de mala fe al contraer el matrimonio; y

b) Cuando se estableciere que a la fecha de presentarse la solicitud de naturalización ya existía demanda de divorcio, siempre que por sentencia firme se declare disuelto el vínculo matrimonial y el cónyuge naturalizado hubiere sido el culpable.

6º.- A los naturalizados de acuerdo con los incisos 5º y 6º del artículo 7 de la Constitución, si no cumplieren con lo dispuesto en el artículo 50 de esta ley, dentro del término de tres meses que se indica en el mismo.

7º.- Por fraude en materia de nacionalidad, conforme al Capítulo VIII de esta ley.

Artículo 56 de la Ley de Nacionalidad de Guatemala

Ciudadanía y participación democrática

La ciudadanía guatemalteca empodera a los individuos para que sean parte activa de la democracia, permitiendo no solo votar en elecciones sino también ser elegidos para cargos públicos. Este aspecto fortalece el sistema democrático del país y promueve la responsabilidad cívica entre sus ciudadanos.

Requisitos para el cargo de diputado. Para ser electo diputado se requiere ser guatemalteco de origen y estar en el ejercicio de sus derechos ciudadanos.

Artículo 162 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Requisitos para optar a los cargos de Presidente o Vicepresidente de la República. Podrán optar a cargo de Presidente o Vicepresidente de la República, los guatemaltecos de origen que sean ciudadanos en ejercicio y mayores de cuarenta años.

Artículo 185 de la Constitución Política de la República de Guatemala

Conclusiones

En conclusión, la ciudadanía en Guatemala es un estatus que implica una relación recíproca entre el individuo y el Estado, caracterizada por derechos y deberes que facilitan la cohesión social y el fortalecimiento de la democracia. Su regulación y práctica son esenciales para el desarrollo integral del país.